Consecuencias del estrés laboral [7 claves para solucionarlas]

consecuencias del estrés laboral

Contrario a lo que se cree, el estrés no siempre es malo. De hecho, esta respuesta adaptativa está ahí para ayudarnos a actuar en situaciones en las que, sin él, pecaríamos de despreocupados.

Sin embargo, cuando esta respuesta es intensa y constante, genera problemas de diversa índole que se evidencian en muchas de las quejas de los trabajadores modernos.

Las largas horas, los plazos siempre ajustados y la alta exigencia de rendimiento fomentan que los problemas se agraven.

Antes de conocer cuáles son las consecuencias del estrés laboral, veamos qué significa realmente, cuáles son las causas principales y las señales más peligrosas.

 

¿Qué es el estrés laboral?

Primero es importante conocer que la Organización Mundial de la Salud (OMS), denominó al estrés como la epidemia del siglo XXI.

Por tanto, la definición que vamos a dar no es sino la punta del iceberg de un complejo entramado de relaciones entre diversos ámbitos como el político, social, económico y cultural.

Una definición que consideramos bastante acertada es la que dio McEwen (2000) cuando lo describió como “una amenaza (real o interpretada) a la integridad fisiológica o psicológica de un individuo que deriva, a su vez, en respuestas fisiológicas y/o conductuales”.

Concebimos esta amenaza como tal gracias al trabajo de millones de años de adaptación, así que el estrés es una respuesta adaptativa.

 

Tipos de estrés laboral

Aunque el concepto de estrés suele tener una connotación negativa, esto, tal como lo mencionamos anteriormente, no es del todo cierto.

Las siguientes son categorías que involucran dos formas de ver el estrés.

Estrés laboral positivo o eustrés

Este se refiere a la etapa adaptativa del estrés. Por ejemplo, cuando se comienza en un nuevo empleo, es normal estar en estado de alerta para poder cumplir con las nuevas tareas que se le asignen.

Adaptarse a una nueva situación requiere de una disposición que es impulsada de forma natural por el estrés específico para ese día o periodo corto.

Estrés laboral negativo o distrés

La cara negativa del estrés se llama distrés. Se caracteriza por una duración mayor a la considerada como sana.

Pensemos por un momento que el estrés es útil cuando se afronta un peligro. Solo en ese momento permite que tomemos una actitud de defensa, ataque o huida.

Pasado el peligro, el distrés cede y da paso a la armonía acostumbrada.

Si esta respuesta se prolonga en el tiempo, el organismo no tiene forma de gestionarla, por lo que se abren las compuertas de diversos trastornos: ansiedad, depresión, gastritis, etc.

Causas del estrés laboral

Aunque las causas del estrés laboral son varias y distintas según el contexto, hay estudios en los que se concluyó una serie de razones específicas.

Estas son:

  • El acoso laboral o mobbing (Balducci, Fraccaroli y Schaufeli, 2011; Hoobler, Rospenda, Lemmon y Rosa, 2010; Neall y Tuckey, 2014).
  • La sobrecarga de trabajo también juega un rol fundamental en la respuesta de estrés negativa (Babatunde, 2013; Ganster y Rosen, 2013). En este apartado también se incluye la ambigüedad de roles.
  • Los salarios bajos son también causa de estrés.
  • La falta de motivación expresada en trabajos sin incentivos es causa de estrés. (Conley y You, 2014; Karimi y Alipour, 2011).

Consecuencias del estrés laboral

Las consecuencias del estrés laboral son de diversa índole:

Consecuencias cognitivas

El estrés laboral tiene efectos en la memoria. Ese es el caso del olvido de información relacionado con el trabajo.

La capacidad de concentración también se ve afectada, por lo que es normal que la persona afectada se vuelva más errática. Lamentablemente, cometer más errores aumenta las cuotas de estrés y el estrés aumenta los errores.

Es una relación que se retroalimenta y se vuelve más grave si no se atiende a tiempo (Wiegel, Sattler, Göritzand Diewald, 2014; Rickenbach et al., 2014).

Consecuencias físicas

Si algo destaca en las consecuencias del estrés laboral son las afectaciones a nivel físico.

Entre las más conocidas se encuentran el insomnio, la taquicardia, la hipertensión y hasta la diabetes.

La tiroides también se ve afectada con lo que sufren otras funciones naturales del organismo como el metabolismo, la digestión y se producen efectos indeseados como la caída del cabello.

Otros trastornos que aparecen son los problemas de la piel, migrañas y dolores de cabeza.

Algunos males considerados como menores también pueden provenir del estrés laboral. Ese es el caso de dolores localizados como el de espalda o la tensión en los hombros.

Consecuencias emocionales

La sensación de frustración y/o decepción en el trabajo es, casi siempre, consecuencia del estrés laboral.

Si bien es cierto que se puede experimentar estas sensaciones como producto de situaciones de vida ajenas a este ámbito, normalmente suceden a raíz de cualquiera de las causas que mencionamos anteriormente.

Una persona estresada en su trabajo tendrá otras respuestas como ataques de pánico, ansiedad y hasta depresión.

Ninguna de estas consecuencias debe pasarse por alto ni deben usarse para señalar de vulnerable a quien las experimente.

 

Conclusión

Ante cualquiera de las consecuencias que experimentes, lo pertinente es que te hagas preguntas adecuadas para que comprendas lo que te sucede.

“¿Cómo de satisfecho o satisfecha estoy en el trabajo? ¿Está bien para mí la cantidad de trabajo que estoy gestionando? ¿Cómo son las relaciones en mi entorno laboral?”

Las respuestas te darán luces para abordar la situación con la mayor prontitud posible, sobre todo, porque el estrés laboral es tal vez una etiqueta amable para referirse a síntomas que pueden ser muy duros de sobrellevar.

Si estás atravesando por una situación de este tipo en tu trabajo, conversa con la persona encargada de Talento Humano o con tu especialista en salud psicológica de confianza.

 

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