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Cómo ayudar a un niño con problemas de aprendizaje [5 consejos]

Cómo ayudar a un niño con problemas de aprendizaje

No todos aprendemos al mismo ritmo ni de la misma forma.

Si estás leyendo esto es probable que hayas notado que tu hijo o hija tienen dificultad para aprender.

Antes de que te digamos cómo ayudar a un niño con problemas de aprendizaje, queremos recomendarte que, sí este es tu caso, acudas con un especialista en el área.

Sí por el contrario, tu niño o niña ya fue diagnosticado con alguna condición o trastorno que le impide aprender de la forma en la que lo hacen otros niños, entonces este artículo también es para ti.

 

Panorama general acerca de los problemas de aprendizaje

Cuando alguien busca cómo ayudar a su hijo con problemas de aprendizaje, está haciendo algo muy valioso porque lo está ayudando también ayudarse a sí mismo.

Esto quiere decir que, cuando el niño o la niña en cuestión crezca, habrá aprendido un conjunto de herramientas y desarrollado habilidades para aprender aun cuando sus padres no estén a su lado.

En el proceso, además, fortalecer autoestima confianza y determinación porque obtendrá evidencias y pruebas de que puede.

 

Cómo ayudar a un niño con problemas de aprendizaje (5 consejos que debes leer y poner en práctica)

Tu participación en esta circunstancia es indispensable.

Ten en cuenta que tú eres su figura de influencia.

La forma en la que abordes la situación, el sentido del humor, la disciplina y hasta el optimismo con el que afrontes los desafíos será un modelo en el cual pueda inspirarse.

 

1. Asume un rol protagónico

No todos los padres tienen acceso a servicios sociales especializados.

Lamentablemente, los diversos sistemas de salud del mundo pueden ser muy distintos y no necesariamente están ajustados a los requerimientos de un niño con problemas de aprendizaje.

La educación y la salud en este tipo de casos están diseñadas para la población general y no para sus particularidades.

Frente a esta situación, son muchos los padres que sufren porque consideran que están desamparados.

En cierto sentido, es así, porque aún cuando tengan los medios económicos para acceder a servicios especializados, nadie los formó para ser padres de un niño con tales características.

Visto así, la respuesta pasiva, es poco funcional.

Entregar a otros el poder absoluto de ayudar a sus hijos significa que ellos no tienen nada que hacer, que no hay nada que esté dentro de sus posibilidades para mejorar la forma en la que aprenden.

Este es un error que hace más lento el aprendizaje.

Actualmente, hay muchas posibilidades para acceder a información profesional y para contrastarla entre sí.

No tienes porqué creer lo que cualquier especialista publicar en sus redes sociales o internet.

Tienes multitud de opiniones para que puedas experimentar y sacar tus propias conclusiones.

Si bien es cierto que toda la información a la que accedes no siempre es de calidad, en la medida en la que vas estudiando y aprendiendo desecharás aquella con bases débiles y te quedarás con la que realmente tiene fundamentos sólidos.

Cómo ayudar a un niño con problemas de aprendizaje
No todos los niños aprenden con los mismos recursos ni empleados de la misma forma. Respetar sus particularidades es también una forma de impulsarlos a aprender.

2. Identifica cómo aprende mejor tu hijo

Sin importar que tu hijo tenga alguna discapacidad de aprendizaje o no, tal como ya lo dijimos, las formas en las que aprendemos son diversas y hasta únicas.

Más allá de las diversas hipótesis al respecto, hay quienes aprendí mejor a través de imágenes, otros a través de lo que escuchan y otros a través de las experiencias.

Algunos aprenden mejor con metáforas, con cuentos.

Otros aprenden mejor con música.

Para algunos es necesario poder moverse mientras aprenden, dibujar, hacer trazos, mapas escribir notas a los lados de una página o realizar experimentos.

Ninguna forma de aprendizaje debe ser desestimada y forzada a encauzarse dentro de lo que consideramos correcto.

Lo tradicional no funciona para todos y no tiene por qué ser una regla irrompible.

Todo lo contrario. Si una forma de aprender causa sufrimiento, angustia o preocupación, deberíamos al menos preguntarnos qué otras formas de aprendizaje son posibles.

Esto nos pero predispondrá de mejor forma a conseguir soluciones cónsonas con el bienestar de tu hijo.

 

3. Enfócate en el bienestar de tu hijo y su futuro, no en el éxito escolar

Competir. Una de las normas de la sociedad moderna.

Ser el mejor, el más productivo, el que más destaca.

Así nos bombardean desde muchos medios, círculos y redes sociales.

La evidencia demuestra cada vez más que este discurso contribuye de forma fundamental en el desarrollo de trastornos de estrés, ansiedad, depresión y hasta en las altas tasas de suicidio que tenemos hoy en día.

Si pedirle a alguien que sea exitoso según se promueve en la actualidad, si pedirle eso a alguien que puede aprender de forma tradicional es de por sí un hecho cuestionable, piensa por un momento en pedirle eso a un niño que tiene dificultades para aprender.

Quien se pregunte cómo ayudar a un niño con problemas de aprendizaje, antes tendrá que regular sus expectativas y concebir el éxito de otra forma.

Redefinir aquello que esperamos y la forma en la que lo evaluaremos, nos quitará el lastre de la amargura o la frustración, del mismo modo en el que lo hará con tu hijo.

No permitas que las opiniones de los demás te hagan apurar procesos forzar a tu hijo para que aprenda como otros suponen que deba aprender.

 

4. Establece metas y celebra cuando las alcancen (ambos)

Ayudar en la educación de un niño con trastorno de aprendizaje en una tarea de complicidad.

Tanto tú como él o ella deben celebrar sus logros.

No importa cuán pequeños parezcan.

Para que esto suceda, fija previamente metas, tanto a corto como a largo plazo.

Sin metas será más difícil tener la motivación necesaria para desarrollar todos los pasos necesarios.

Registra periódicamente los logros.

Esto hará que sean más visibles. Además, estarán a la mano para que el niño o la niña los vean.

El reconocimiento es fundamental y será fundamental a lo largo de todo el proceso.

 

5. Pide ayuda

Nota que este es un consejo que dejamos para el final, no porque no sea importante, sino porque quisimos enfocar el artículo en aquello que tú podías hacer.

Indudablemente, la ayuda profesional es necesaria.

Pídela. Indaga al respecto y pídela. No temas preguntarle al especialista cuáles son las metas que considera alcanzables y el tiempo en el que considera que se pueden alcanzar.

Esto te servirá para medir si hay avances.

No apures procesos, pero tampoco temas pedir ayuda profesional con otros especialistas, consultar fuentes de autoridad y evaluar por tu propia cuenta cuáles son los avances logrados.

 

Conclusión

Tal como ya las notado, el aprendizaje no es algo que suceda de forma lineal.

Ante esto, es necesario reflexionar acerca de cómo queremos que aprendan nuestros hijos porque no se trata de lo que nosotros deseemos, sino del camino que es posible para ellos.

Si tienes un hijo o hija con dificultades de aprendizaje mantén abiertas las líneas de comunicación con tu familia y amigos.

Es conveniente que ellos sepan lo que sucede para que eviten comentarios que puedan afectar de forma negativa al niño.

Además de cuidarlo, cuídate tú también.

Los padres con hijos a los que hay que dedicarles más tiempo, pueden llegar a sufrir agotamiento y niveles altos de estrés.

Si tú estás bien, podrás ayudarlo de mejor forma.

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