Síndrome de Munchausen y las “ganas” de estar enfermo

Síndrome de Munchausen

Hay personas a quienes les es útil sentirse enfermos. Lo estén o no, saben que obtienen algo de su entorno.

A lo largo de la historia, este tipo de conductas han sido denominadas de formas diversas.

A día de hoy, el nombre genérico que se les da es síndrome de Munchausen, sin embargo, se incluyó en el DSM-5 con el nombre de “Trastorno Facticio Impuesto a uno mismo”.

 

¿Qué es el síndrome de Munchausen?

Se trata de un trastorno mental en el que alguien actúa como si de verdad tuviera un problema de salud, solo que en realidad tal problema no existe.

Aun así, los síntomas sí son reales o al menos eso cree quien los siente.

De hecho, tal persona se quejará y hasta exagerará los síntomas.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de Munchausen?

Da igual que los síntomas ficticios sean físicos o psicológicos. Sin importar cuáles sean, los van a exagerar.

Su finalidad principal es la manipulación, lo cual se relaciona perfectamente con el hecho de que este síndrome sea inventado.

Síntomas más específicos son:

  • Aparentes mareos y convulsiones hasta llegar al punto del desmayo.
  • Daño autoprovocado por alguna sustancia con la intención de simular un síntoma. Por ejemplo, si se quieren experimentar síntomas estomacalas, se puede llegar a ingerir pequeñas dosis de sustancias tóxicas.
  • Exageración de dolores a nivel abdominal para formar intervenciones quirúrgicas.
  • Conseguir registros médicos falsos para justiticar una enfermedad.
  • Manipular pruebas de laboratorio con tal de que otros le crean que no está bien de salud.
  • Simular eventos graves como muertes de familiares para justificar su condición de salud.
  • Cuando se realizan análisis que indican que no hay ningún problema de salud, entonces pueden inventarse síntomas nuevos.
Síndrome de Munchausen
La persona con síntomas de este síndrome puede llegar a consumir medicamentos que le dañen la salud para seguir manteniendo la historia de que está enfermo.

 

Otras señales a tomar en cuenta

Aquella persona que tienen un gran historial de visitas al médico, pero que en realidad no tienen ninguna afección diagnosticada, son la muestra clara de este síndrome.

No se trata de que no pueda haber diagnósticos errados, sino de que las evidencias muestran que, por más análisis que se hagan, no hay señal de ausencia de salud.

Frente a esto, la persona afectada va a evitar a toda costa que los médicos hablen directamente con sus familiares.

De este modo evadiría la responsabilidad de verse descubierto.

Por el contrario, expresará su entusiasmo cuando se trate de ir al hospital, bien sea a realizarse exámenes médicos o a hacerse alguna operación.

Además de esto, su forma de presentarse a los demás es como enfermo o discapacitado. Si los demás no notan que lo está, entonces hará lo posible porque se den cuenta de ello.

 

¿Cuáles son las causas del síndrome de Munchausen?

Si algo caracteriza a este síndrome es lo desconocido que resulta. Se cree que aparece en la edad adulta temprana y que sus causas son multifactoriales.

Abandono en la niñez

La hipótesis plantea que si alguien es abandonado en la niñez, cuando llegue a su edad adulta, tenderá a generar conductas que le eviten este sufrimiento nuevamente.

Para ello, desarrollará diversos mecanismos de acción que le “aseguren” mantener a ciertas personas a su lado, entre ellos, estar enferma.

De cualquier modo, muy pocos casos llegan a considerarse como síndrome de Munchausen y, de hecho, no tienen por qué llegar a serlo.

Trauma infantil

Otra hipótesis señala que aquellos niños que pasaron un momento de intensidad emocional en el hospital, podrían llegar a experimentar los síntomas descritos.

La lógica detrás de este planteamiento es que, una vez entrada en su edad adulta, querrá revivir esos momentos en los que se recibió cuidados médicos y atenciones especiales por parte de su familia.

Desorden de personalidad

Si la persona experimenta algún grado de inseguridad en cuanto a su propia identidad, pudiera llegar a desconocerse a tal punto, que le costaría diferenciar si es una persona sana o si está enferma.

La justificación pudiera radicar en que alguien con síndrome de Munchausen buscará ganarse la empatía de otros a partir del fingimiento de su salud física.

Fingir, entonces, les ayudaría a ganarse el apoyo y la aceptación de los demás.

Síndrome de Munchausen
Algunos afirman que un capítulo traumático de salud durante la infancia puede llegar a provocar el síndrome de Munchausen.

Tratamiento

El tratamiento es uno de los apartados más complejos para, según lo indica el DSM-V, el trastorno facticio impuesto a sí mismo.

La razón es que no es fácil establecer un diagnóstico y tampoco que la persona admita que sus síntomas son fingidos.

Si le han servido para obtener atención y la ha obtenido, la lógica hace pensar que así seguirá siendo.

Si se descubren ante los demás, entonces dejarán, al menos en teoría, de obtener los beneficios que obtienen.

Las formas de abordar la situación son básicamente dos.

La primera de ellas es la psicoterapia cuya finalidad principal es reducir o extinguir la conducta del afectado.

Como en toda terapia que se precie de ser sostenida en evidencia científica, la idea de los encuentros es descubrir cuál es el problema psicológico que subyace y el análisis del contexto en que se da.

Incluso, la terapia puede incluir a la familia para que juntos comprendan cómo responder al síndrome de Munchausen.

Los familiares pueden entender por qué no deben dar recompensa a las conductas del afectado.

Al menos en la teoría, si no recibe la atención que busca, entonces el comportamiento debería reducirse.

Por otra parte, los medicamentos específicos para tal condición no existen, por lo que se emplean algunos de los indicados para el tratamiento de la ansiedad o la depresión.

Los medicamentos deben ser administrados y supervisados por un profesional en el área.

Conclusión

Aunque muchas personas no le den la importancia que requiere, el síndrome de Munchausen debe ser atendido con el rigor que merece.

Los riesgos que implica son varios y peligrosos: intentos de suicidio, riesgo de consumo de sustancias tóxicas, daños físicos, etc.

Estos capítulos terminan por dañar no solo a quien siente los síntomas, sino también a las personas de alrededor.

Si deseas recibir atención personalizada y especializada para atender tu caso, tenemos para ti a un equipo presto para apoyarte con tu situación.

 

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