Por qué no ingerir ansiolíticos sin receta y cuáles son sus peligros

ansiolíticos sin receta

Si nos referimos a trastornos mentales comunes, es casi seguro que la ansiedad aparece en los primeros lugares, eso por no decir que en el primero. Por supuesto, el lugar que esta ocupe dependerá mucho de la sociedad que se estudie.

Frente a esta situación, son cada vez más las personas que deciden, cuando menos, investigar acerca de ansiolíticos que puedan mitigar lo que sienten.

Como con cualquier otra condición de salud, automedicarse no es buena idea. Aún así, sucede.

En este artículo conocerás qué son los ansiolíticos, cuáles son los más comunes y las peligrosas consecuencias de ingerirlos sin prescripción médica.

Presta atención hasta el final. Seguro que esta información puede serte útil a ti o a una persona de tu entorno cercano.

 

¿Qué son los ansiolíticos?

Los ansiolíticos son un tipo de medicamento que se emplea para tratar y prevenir la ansiedad, pero no la ansiedad como respuesta adaptativa frente a un estímulo específico, sino cuando esta se transforma en un trastorno.

Cómo son medicamentos que suelen funcionar con bastante rapidez no se prescriben para un uso prolongado en el tiempo, porque además pueden crear una adicción.

¿Cuáles son los usos más comunes de los ansiolíticos?

Tal como lo mencionamos anteriormente, los ansiolíticos se emplean cuando hay trastornos de ansiedad, incluidos aquellos como la ansiedad generalizada, agorafobia, fobia específica, trastorno de ansiedad por separación o la fobia social.

Estos tienen un importante efecto por sí solos, pero deben acompañarse con psicoterapia para que haya un verdadero cambio en la calidad de vida de las personas que sufren la ansiedad.

Esto ya es un primer aviso de por qué no se deben ingerir ansiolíticos sin receta, pues el tratamiento sin el acompañamiento de un psicoterapeuta especializado, no ofrecerá resultados óptimos.

Un medicamento por sí solo no puede actuar sobre el estilo de vida, la alimentación y otros factores ambientales que son causa subyacente de la ansiedad.

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La abstinencia es una de las consecuencias de retirar los ansiolíticos sin un protocolo especializado.

Tipos de ansiolíticos

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

Lo que hacen estos medicamentos es aumentar los niveles de serotonina en el cerebro y, por consiguiente, el estado de ánimo mejora.

Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN)

Logran el efecto similar de los anteriores pero no solo aumentan los niveles de serotonina sino también los de norepinefrina en el cerebro.

Benzodiacepinas

Son medicamentos que reducen la tensión y favorecen la relajación. Normalmente, se prescriben en tratamientos a corto plazo.

Antidepresivos tricíclicos

Mejoran el estado de ánimo y reducen los síntomas físicos que provoca la ansiedad

 

Peligros de los medicamentos contra la ansiedad

La ansiedad es un trastorno desgastante qué tiene impacto no solamente nivel mental sino también a nivel físico.

Por tanto, muchos medicamentos incluyen tranquilizantes y sedantes, los cuales suprimen el sistema nervioso central y su actividad excesiva.

Lo que sigue a continuación es una sensación de tranquilidad y relajación. También se duerme más tranquilo.

Algunos fármacos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, por ejemplo, el Prozac o el Zoloft, también se emplean para tratar la depresión.

Así que la automedicación no solamente riesgosa para las personas que tienen un trastorno de ansiedad sino también para quienes están deprimidos (la depresión no es tristeza y viceversa).

Una buena parte de las personas que consume los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina aumentará de peso en un número que no suele superar los 5 kg.

Por su parte, las benzodiacepinas no suelen causar este efecto.

De cualquier modo, algunos de los efectos adversos que pueden causar los ansiolíticos son:

Adicción

Si se toman durante demasiado tiempo, los ansiolíticos pueden crear hábito en quien los ingiere.

Lo que sucede es que el organismo se puede adaptar rápidamente a la sensación de bienestar que se experimenta después de su ingesta y esto puede hacer que la persona necesita de más para obtener el mismo efecto.

Entre mayor sea la dosis y mayor la cantidad de tiempo que se ingiera, mayores son las posibilidades de generar una adicción.

Un especialista sabrá como dosificar estos medicamentos y la forma de disminuir el esquema hasta que ya no sea necesario tomarlos.

Abstinencia

Romper con la ingesta de ansiolíticos de forma abrupta puede hacer que quien los tome desarrolle síntomas de abstinencia.

Estos no son para nada cómodos y se pueden evidenciar a través de sensación de nerviosismo y un deseo de seguir tomando ansiolíticos que se torna muy difícil de controlar.

Abuso de las dosis

Si un especialista no receta la cantidad adecuada o si te estás automedicando, las consecuencias pueden ser tan graves como un coma o la muerte.

Otros efectos de este tipo de abuso son:

  • Pérdida de memoria
  • Irritabilidad
  • Respiración superficial
  • Sueños perturbadores
  • Pupilas dilatadas
  • Acciones hostiles en contra de los demás
  • Decaimiento y somnolencia
  • Cambios de humor

Es común que cuando alguien experimente estos síntomas intente dejar el medicamento por su propia cuenta, con resultados opuestos a los que inicialmente se plantea.

Esta frustración puede hacer que alguien sienta culpa y desesperación, lo cual debe ser acompañado posteriormente por un psicoterapeuta profesional.

 

¿Por qué no ingerir ansioliticos sin receta? Conclusión

La salud no es un juego. Cada vez que te automedicas, están exponiéndote a consecuencia indeseadas y, en ocasiones, irreversibles.

Si en un principio puedes sentir alivio, las dosis arbitrarias o inadecuadas según tus características y necesidad, lejos de ayudarte, agravarán la situación.

Lo que sigue no es solo el abordaje del problema raíz, sino de todos los demás que se deriven.

Consultar información en internet es una buena idea para tener acercamientos a información que te ayude e, incluso, para ayudar a otros a detectar cuando está cometiendo un error. Sin embargo, ten en consideración que el especialista, al menos no debería, apelar a esquemas iguales para todos, pues cada situación es particular.

Si tienes alguna duda al respecto, agenda ya mismo tu sesión.

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