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Efectos psicológicos del aborto y por qué no debes pasarlos por alto

Efectos psicológicos del aborto

Hay eventos difíciles de superar. La muerte, por ejemplo, es uno de ellos.

Si nos adentramos todavía más en este hecho inevitable, encontramos que hay subcategorías de este evento que son incluso más dolorosos, entre ellos está el aborto.

El aborto es difícil de asimilar pues normalmente sucede después de un pico de alegría que se mantiene durante meses.

Cuando el embarazo es deseado, pero sobre todo buscado, esa persona puede llegar a sentir mucha tristeza y frustración.

Recordemos que se trata de una esperanza rota.

Sin embargo, este no es el único escenario que se plantea en el aborto, pues sus efectos psicológicos trascienden también aquellas personas que tomaron la decisión por cuenta propia.

Efectos psicológicos del aborto
Lo que experimenta una mujer en caso de aborto es distinto si este es espontáneo o inducido.

¿Qué es el aborto y cuáles son sus tipos principales?

El aborto es la interrupción del embarazo y sucede dos formas: espontánea o inducido.

Los efectos psicológicos del aborto varían entre una y otra.

En el primero de los casos el desencadenante suele ser la enfermedad de la madre, la cual puede ser de tipo endocrina, inmunológica o infecciosa. Además, puede tratarse de alguna condición del feto que ponga en riesgo su vida.

En el segundo de los casos, el aborto se da cuando la mujer en estado de gestación decida interrumpir el embarazo, hecho que se lleva a cabo antes de la semana número 22.

 

Causas psicosociales del aborto

Además de las dos causas principales que ya mencionamos, hay otra serie de factores que inciden y que van a determinar los efectos psicológicos del aborto.

Entre ellos contamos:

  1. Razones económicas
  2. Presión por parte de la pareja.
  3. El deseo de no tener un bebé fruto de una violación.
  4. Coerción por parte de los padres
  5. Maternidad no deseada (bien sea porque no considere que es el momento o porque no lo tenga contemplado de forma definitiva)

 

Diferencias entre los efectos psicológicos del aborto espontáneo e inducido

El aborto deja de huellas.

Pensar lo contrario sería un sinsentido.

Sin embargo, los efectos psicológicos del aborto varían de un caso al otro.

Por ejemplo, son las mujeres más jóvenes quienes más abortos se inducen. En contraposición, las más adultas engrosan la lista de los abortos espontáneos.

De cualquier modo, una característica en común que ambos tienen es que entre más tarde suceda la interrupción del embarazo, más consecuencias a nivel de bienestar psicológico habrá.

La explicación detrás de esto es que los lazos humanos se afianzan con el tiempo, sobre todo el de una madre con su hijo.

Por tanto, la experiencia negativa será más intensa si la pérdida se da en los últimos meses de la gestación.

 

Efectos psicológicos del aborto

Cada persona es distinta, pero estas son 5 efectos psicológicos del aborto que resumimos a partir de nuestro trabajo en sesiones.

 

Sensación de pérdida

En este punto es importante no forzar a la persona a que se muestre con una actitud y alegría o de superación, pues necesita de trabajo terapéutico y tiempo para avanzar a pesar del sucedido.

En este tipo de casos se debe estar dispuestos incluso que la persona nunca lo supere y a que aprenda a vivir con ello.

 

Foco especial por los bebés

Es normal que la mujer que ha tenido un aborto intente compensar la pérdida con la atención especial en otro bebés.

La situación puede ser incómoda, por lo que es importante el acompañamiento profesional terapéutico para evitar que se convierta en una obsesión.

efectos psicológicos del aborto
Después de un aborto, es normal que la mujer experimente un foco por los asuntos que tienen que ver con bebés.

 

Sentimiento de culpa

Por obvio que se lea, el bebé no nacido vivió dentro de su madre. Por tanto es como un que está sienta particular culpa por no haber podido hacer más para que naciera.

Es esa sensación de que estuvo en sus adentros, pero aun así “no pudo” hacer nada para protegerlo.

Aún cuando los hechos demuestren lo contrario será difícil debatir esto con lógica hasta que no haya pasado un tiempo prudencial.

 

Poco interés por el sexo

Las variables que disminuyen el interés tienen distintas aristas.

La primera de ellas se relaciona con el miedo a volver a quedar embarazada. Volver al intimidad requiere trabajo y tiempo.

Por otra parte, en épocas de tristeza, sobre todo de tristeza profunda el interés por el sexo disminuye considerablemente.

Por último, la misma culpa puede hacer que la mujer razone de la siguiente forma: “debo respetar la memoria de mi hijo o hija. Este no es momento para experimentar placer”.

 

Baja autoestima

Lo que una mujer en esta situación puede pensar es que no vale lo suficiente como mujer ni como madre. Si esto es así entonces tendrá pensamientos relacionados con una aparente inutilidad y o con un escaso valor como persona.

 

Conclusión

Los efectos psicológicos del aborto guardan una complejidad especial para ser abordados.

La razón de estos que el aborto puede representar el fin de una ilusión que muchas mujeres tienen incluso desde niñas: convertirse en madres.

En casos como éste (y como en cualquier duelo) se debe prestar particular atención a la salud psicológica de ellas.

Al respecto, deben evitarse los comentarios intente motivar un cambio de estado de ánimo de forma apresurada.

La atención profesional psicológica es fundamental para que ella pueda sobreponerse a lo que sucedió y pensar nuevamente en ser madre si ese es su deseo.

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