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Cómo manejar los celos entre hermanos cuando llega un nuevo bebé a casa

Cómo manejar los celos entre hermanos

Los celos entre hermanos son un hecho bastante más común de lo que se cree y no deben ser vistos como algo fuera de lo normal ni someterse al juicio moral de lo que está bien o está mal.

Piensa por un momento en lo que significa tener toda la atención de alguien para ti y que, de repente, llegue un nuevo integrante a la familia al cual le dediquen ese tiempo y energía que recibías tú.

No es sencillo de asumir, ¿verdad?

A continuación te decimos cómo reducir los celos entre hermanos y fomentar una relación sana con la que construyan un lazo sólido.

 

¿Por qué hay celos entre hermanos?

Casi con toda seguridad, le has dicho a tu primogénito que es “el bebé de la casa”, “lo más hermoso del mundo”, “lo más bonito que tiene papá o mamá”, etc.

A partir de esto, no es muy difícil imaginar lo que sentirá cuando llegue la “competencia”: esa persona que tendrá lo que solamente tenía él o ella.

Durante la niñez las relaciones de los hijos con sus padres son más emocionales que racionales.

La mayoría de niños solo siente. Claro, esto no lo exime de pensar, pero no está en un momento en que crea que un nuevo integrante serán todas ventajas.

No le exijamos más de lo que pueden dar en ese momento de sus tiernas vidas. Seguro que le emociona tener alguien con quien jugar y compartir travesuras, pero no la idea de compartir su fuente de cuidado y amor, o sea, tú.

Recuerda que tú eres “su” papá o “su” mamá. La idea de lo que es “mío” está muy presente en su forma de concebir el mundo.

Esto es algo que compruebas cuando le cuesta prestar sus juguetes o cualquier otra de sus pertenencias.

 

Cómo manejar los celos entre hermanos

Lo que debes evitar

Ahora que entiendes el contexto de lo que le pasa, hay acciones que debes evitar.

Por ejemplo, atribuirle la responsabilidad directa de tu imposibilidad para compartir con ella o él.

Argumentos como “no puedo jugar contigo porque estoy atendiendo a tu hermano”, “no insistas que estoy alimentando a tu hermano” y otros similares deben ser evitados.

En su lugar, puedes referirte directamente a las acciones que ejecutarás y en un tiempo específico.

“Jugaré contigo en media hora” o “tendremos tiempo para que compartamos después del almuerzo” son formas sanas de gestionar estas situaciones.

 

Lo que debes promover

Cuando alguien se pregunta cómo manejar los celos entre hermanos y solo busca forzar que el mayor acepte al menor está echando harina en un saco roto.

Una buena forma de evitar estos celos es promover lo contrario.

¿Cómo hacerlo?

Premia aquellas acciones que quieres que mantenga.

Cuando abrace a su nuevo hermano, elógialo por lo buen hermano o hermana que es.

No se trata de que le des objetos o comidas, sino de que le premies con frases o comentarios que fomenten este tipo de conductas.

Cómo manejar los celos entre hermanos
La llegada de un nuevo bebé a casa puede generar angustia en tu hijo, pues existe la posibilidad de que se sienta desplazado. Intégralo a la vida con el nuevo integrante.

5 Consejos para reducir los celos entre hermanos

Saber cómo manejar los celos entre hermanos no es una tarea sencilla. Si no, cualquier lo haría y, seguramente, no estarías leyendo este artículo.

A medida que los niños crezcan, estos consejos te servirán en distintos contextos, no solo durante la llegada de un nuevo bebé.

 

1. Evalúa de quién es la responsabilidad, pero evita que alguno quede como villano y otro como la víctima

Aunque a veces es evidente quién es el responsable en, por ejemplo, una pelea o una travesura, evita que esto se convierta en un juicio culpable-víctima.

No es necesario que alguno de los dos quede resentido con el otro por un mal manejo de la atribución, incluso cuando estén claros sus roles.

Evítalo conversando con cada uno por separado en lugar de reprender a uno delante del otro.

Por supuesto, esto es más fácil decirlo que hacerlo, pero si no lo aplicas nunca verás los resultados.

 

2. No le eches “leña al fuego”

Algunos padres asumen los conflictos entre hermanos como si se tratara de una broma. Y esto puede ser contraproducente.

Evita ridiculizar a tu hijo o hija con una frase como “mira como te pones celoso”, “es que eres igual de celoso que esta persona”, “qué tontos son tus celos”.

No solo no soluciona el problema que haya en el momento, sino que le agrega un elemento más para que el niño sienta que es poco valorado.

Su razonamiento es que no solo está en riesgo el amor que le dan, sino que además la valoración que tienen de él.

En un punto de su vida era el centro del mundo y ahora lo que siente es objeto de burlas. Quieras o no, lo percibe como un choque fuerte.

Mejor valida lo que siente con una explicación como esta: “es normal que sientas celos a veces, pero tu papá y yo te amamos igual que antes, solo que tu hermano está en una etapa en la que requiere más cuidados”.

 

3. No los compares

No todos somos iguales y eso significa que cada uno destaca por algo en especial. La idea de comparar a los hijos entre sí es una de las causas más comunes de celos entre hermanos.

De hecho, comparar a los niños con otros es una forma de decirles que no son lo suficientemente importantes o valiosos para ti, lo cual afecta su autoestima y le hace pensar que no es suficiente.

 

4. Llámalos por su nombre, no por apodos

“Diego es el loquito de la casa”, “A Isabela le llamamos La Gorda”.

Este tipo de calificativos o apodos también dañan su autoestima y los condicionan a ser de un modo específico.

Las etiquetas de este tipo están, además, comparadas con otras en su entorno.

Imagina que a uno de tus hijos lo llames “El Amargado” y al otro no. Se va a comparar y es probable que perpetúe algunas conductas por el solo hecho de corresponder con la forma en que lo llamas. Eso sí, no libre de resentimientos.

5. Destina tiempo de calidad para cada uno de tus hijos

Los intereses de los niños, a pesar de que crezcan en un entorno compartido, son distintos.

Si a uno le gusta el fútbol y al otro la ciencia, es importante que a cada uno le dediques espacio de tu agenda.

Incluso, no tienes que compartir su afición por lo que le gusta, pero sí interesarte por ello.

Ver una película o comer algo en específico que a él o ella le guste son formas de hacerle saber que tienen un lugar especial para ti y que la llegada o convivencia con sus hermanos tengan que significar una disputa por atención.

Conclusión

Ahora que ya tienes claves sobre cómo manejar los celos entre hermanos, puedes hacer una suerte de evaluación y analizar cómo es la relación entre tus hijos y de qué forma estás potenciando o disminuyendo roces entre ellos.

Muchas pequeñas peleas y comportamientos naces a partir del miedo que alguno de ellos tiene en no sentirse querido o atendido por sus papás.

Si necesitas ayuda, consulta con un profesional.

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