3

5 formas efectivas de cultivar la disciplina

como cultivar la disciplina

Algunos afirman que la disciplina es más importante que la inteligencia. Revisemos brevemente este planteamiento.

Sobre la inteligencia hay diversos debates que no permiten si quiera marcar unos parámetros claros para definir lo que es ser inteligente o no.

En cambio, sobre la disciplina, aun cuando alguien quiera debatir, sí hay un consenso claro: esta es, si no la única clave, una muy importante para lograr metas.

Tal parece que la idea de ser constante, de hacer siempre al menos un poco en procura de un objetivo, está muy bien visto. Sus razones habrá. De hecho, las hay.

Solo basta con mirar lo que sucede alrededor para comprobar que, muchos deportistas, empresarios, estudiantes y demás personas de la historia, no son necesariamente los mejores en su ámbito, pero sí han sido de los más disciplinados.

Si estás leyendo este artículo, puede que tengas consciencia clara de esto, pero que te falten formas efectivas de cultivarla. Las que conocerás a continuación son maneras sencillas de hacerlo.

Sin embargo, debes tener en cuenta que en materia de disciplina, nada es tan fácil como parece. Si así fuera, no estarías aquí y muchas personas serían disciplinadas.

Presta atención y comienza desde ya a lograr esas metas que se te han resistido por falta de disciplina.

Conoce tus fortalezas y debilidades

Pocos valores son tan importantes como la sinceridad. Por tanto, este es uno de esos apartados que mueve algo en todos quienes se dedican su tiempo a autoevaluarse.

No siempre es fácil porque eres tú evaluando tus propios asuntos y eso condiciona los resultados. De cualquier modo, es una buena forma de empezar.

Para hacerlo del modo correcto, primero debes comprender que siempre tienes elementos que incluir en ambas columnas. Si solo aparecen fortalezas o solo debilidades, algo debes revisar en ti más allá de la simple lista.

La autoconsciencia es una herramienta muy poderosa que te permite saber con qué cuentas para lograr lo que quieres, pero, sobre todo, qué te hace falta. Una vez que tienes esa yunta, las probabilidades de éxito aumentan drásticamente.

Si tus debilidades te impiden avanzar o te abruman, entonces una fortaleza a trabajar es la de pedir ayuda.

Elimina o evita las tentaciones

Si la fuerza de voluntad hablara diría que no es tan fuerte como parece, así que no tiene sentido exponerse a aquello que sabes que te hace débil. Dicen que mejor es prevenir y creemos que la lógica de esta propuesta es más que acertada si se trata de fortalecer la disciplina.

Si eres débil frente ante los dulces, no los tengas en casa. Tarde o temprano te los comerás. Si te cuesta ir al gimnasio, no te inscribas en uno que quede lejos de tu casa. Si te cuesta concentrarte en la lectura, no tengas activo tu celular ni lo dejes en la misma mesa.

Parece algo insignificante, pero seguro que no lo es. Prueba y verás.

formas de cultivar la disciplina
No es necesario que tengas un gran desarrollo espiritual para trabajar en tu disciplina. El primer paso y un plan al cual apegarse son los primeros elementos importantes.

Fija tus metas con parámetros claros

El propósito dirige la acción. Si no lo tienes claro, será muy difícil que sepas a dónde ir ni en qué parte del proceso estás. Si quieres aprender, por ejemplo, a diseñar con un curso online, establece la hora exacta en la que te sentarás cada día a practicar y cuánto tiempo exacto estarás en ello.

En este sentido, debes tener cuidado con cuáles son las metas que estableces. No es lo mismo decir que irás 5 días al gimnasio, siempre a las 8 a.m. y durante 1 hora que decir que en 1 mes vas a adelgazar 8 kilogramos.

Esta última meta puede no ser sana según tu peso y no depende necesariamente de ti porque tu organismo no entiende de números exactos.

Lo que sin duda lograrás con metas claras es hacer revisión frecuente de tus avances, hecho que te permitirá sentir la gratificación de trabajar tu disciplina e ir reforzándola conforme sigas en ese camino.

Si no sabes cómo fijar metas con números claros, pregunta a alguien que ya haya transitado ese camino con éxito para que tengas al menos una guía y consulta con un especialista del área para que te ayude a establecer metas específicas de forma sana.

Fortalece la disciplina día con día

Es cierto que todos nacemos con predisposiciones distintas, pero la mayoría de comportamientos, incluida la disciplina, se aprende. Algunos lo hacen en su infancia, otros más adelante, incluso durante su adultez.

Como cualquier habilidad o comportamiento, entre más se practica, más se fortalece.

Saber esto te permitirá conservar la tranquilidad de los primeros días, pues comprenderás que no puedes pasar de 0 a 100 de disciplina como si nada.

En este punto será fundamental que tengas claro el enfoque, de modo que cuando sientas que el desafío se mina con tentaciones difíciles de gestionar, mantengas tu autocontrol, aun cuando tengas alguna falla durante el proceso.

Recuerda que eres un ser humano, no una máquina.

Comparte este artículo