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¿Qué es el contacto cero y para qué sirve? Ideal para rupturas amorosas

contacto cero

Terminar una relación amorosa suele ser un dolor de cabeza. Aun cuando ya se haya tomado la decisión y esta sea firme, a lo largo del nexo se han generado muchos lazos que no se rompen con la conversación final.

Terminar con una relación de pareja es solo el inicio de un proceso emocional que puede tardar meses.

El contacto cero surge como una opción efectiva para ayudar a superar esta etapa.

Veamos a continuación qué es, por qué debería aplicarse y cuáles son sus características principales.

 

¿Qué es el contacto cero?

El contacto cero es un conjunto de acciones destinadas a no tener ningún contacto con la expareja. Y cuando decimos ningún, nos referimos a ningún.

Entendamos antes lo siguiente: cuando aun no habían irrumpido las tecnologías de la comunicación, era difícil mantener el contacto con alguien con quien se terminaba una relación. Ni hablar si ambos estaban en ciudades o países distintos.

Si querían comunicarse, muy probablemente tendrían que hacerlo a partir de cartas y todos podemos imaginar lo lento que ese proceso resultaba.

Seguro que más de una carta se evitó solo para no tener que pasar por la angustia de los días que tardaría en llegar.

Llegado el teléfono, pero sobre todo, las redes sociales, este hecho cambió por completo. Ahora alguien puede terminar una relación amorosa e intentar comunicarse con el o la ex pasados tan solo unos minutos.

De hecho, es muy probable que a ti te haya sucedido lo mismo también.

El contacto cero es una forma de decir “basta”, de dar espacio para que sanen las heridas que deja una relación de pareja y la ruptura de esta.

¿Por qué debes tener contacto cero con tu ex?

Cuando sucede una ruptura de pareja, es probable que uno de los dos albergue esperanza de volver en los días sucesivos. Por eso la idea del contacto cero resulta tan aterradora para la gran mayoría de personas.

De cualquier modo, por dolorosa que sea esta medida, es necesario implementarla.

Piensa que, si ambos estuvieran lo suficientemente bien como para tener una relación sana, estarían teniéndola y no hubiera sido necesario llegar hasta el punto en el que están.

Por tanto, en este punto en que el final llegó, es mejor que comprendas lo siguientes beneficios acerca del contacto cero:

 

1. Surge el espacio para la reflexión y el autoconocimiento

Cuando se está en la vorágine del fin de la relación, la angustia, los apegos, la tristeza, la rabia y otras situaciones dificultan que las ideas claras aparezcan.

En tal sentido, es difícil que cada uno de los integrantes de la pareja ya rota pueda hacer balance real de qué fue lo que pasó y de cuáles fueron sus responsabilidades específicas para que se diera el fin.

Para que una pareja funcione realmente, es primordial que ambos se conozcan a sí mismos y comprendan que hay un trabajo personal que, tal vez, no han hecho todavía, pero que es necesario.

Si se mantiene el contacto con la expareja, las conversaciones versarán sobre culpas, resentimientos, esperanzas de volver, etc.

No es momento para ello. Créenos. Lo mejor es que entrenes tu disciplina y ambos se den su espacio para sanar y mejorar.

 

2. Se fortalece tu autoconcepto y tu autoestima

Esto es necesario que lo entiendas. Muchas personas insisten e insisten después de que se acaba una relación no porque realmente estén enamoradas, sino porque viven desde el apego.

Si ese es el caso, lo recomendable es hacer un trabajo personal a conciencia, por supuesto, acompañado de un especialista de la salud emocional y psicológica.

 

3. Te vuelves tu prioridad

Cuando evitas los distractores, entonces te conviertes nuevamente en la persona más importante para ti.

Esto es fundamental porque las heridas que muchas relaciones dejan, incluida la propia ruptura, solo se sanan cuando decides dedicarte tiempo de calidad a ti.

 

4. Das espacio para un “probable regreso”

No queremos alimentar falsas esperanzas. No lo queremos y no nos gusta. No es sano, pero si hay un espacio en el que dos personas pueden volver a estar como pareja, el ideal es aquel que sucede después de un contacto cero.

¿Por qué sucede esto? Porque es después de haberse dedicado tiempo a cada uno que aparecen los pros y los contras de haber terminado aquella relación. A veces, los contras son tantos que se da la posibilidad de estar juntos de nuevo si ambos lo quieren.

Por ejemplo, la persona que fomentó la ruptura puede descubrir que sí deseaba estar con la otra persona o que aquellos errores que parecían gravísimos no lo eran en realidad (no aplica para infidelidad, violencia, maltrato, etc.).

Se debe tener particular cuidado en valorar esto solo como una opción y no como la única, pues, de ese modo, el sufrimiento estaría garantizado si no el regreso no se da.

Polémica acerca del contacto cero

Es común conseguirse en YouTube con videos en los que algunos “expertos” en relaciones recomiendan usar el contacto cero para que su expareja regrese. Este es un grave error porque tergiversa la verdadera (y sana) función de este proceso hasta reducirlo a un juego de manipulación.

Si una relación de pareja debe caracterizarse por el amor y la sinceridad, ¿cómo es que alguien está dejando de hablarle al otro solo para que vuelva a pesar de que, tal vez, ya ni siquiera sienta verdaderas ganas de estar ahí?

Tal postura es insana y hasta perversa porque genera una esperanza en algo que muy probablemente no se dé. Las consecuencias incluyen altas dosis de sufrimiento, frustración y hasta poca valoración de sí mismos.

La recuperación entonces será más complicada aun y se desaprovechará un tiempo valioso que no solo es para recomponerse, sino para mejorar aspectos vitales de sí mismo.

El contacto cero es un regalo para ambos. Si el regreso de la pareja se da, entonces que sea después de un trabajo personal serio y consciente, no porque alguien finja querer alejarse para hacer que el otro regrese.

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