¿Soy víctima de la violencia en el pololeo?

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violencia en el pololeo¿Has dejado de compartir con tus amistades por insinuaciones de tu pareja? ¿Tu pololo te obliga a hacer cosas que no deseas para que así le demuestres su amor? ¿Sabías que posiblemente eres víctima de la violencia en el pololeo?

Lamentablemente la violencia de pareja es una realidad que compromete la integridad tanto física como mental del individuo, y que la gran mayoría de las víctimas no dan a conocer o no la enfrentan, puesto que de acuerdo a un estudio realizado por la OMS señaló que existe un importante temor a las represalias, falta de apoyo económico y familiar, y la esperanza a que su pareja cambie su comportamiento agresivo.

Por otro lado el Instituto Nacional de la Juventud en Chile (INJUV) corroboró que las parejas que mantienen una relación de noviazgo entre los 15 y 19 años de edad, el 4,6% ha sido víctima de la violencia física, y el 10,7% por violencia psicológica.

En cuanto a las relaciones de adultos resulta mucho más preocupante, ya que las cifras se cuadriplican por casos de intimidación psicológica, emocional y sexual, afectando a mujeres y hombres.

Por lo que desde la adolescencia, si el joven no es capaz de identificar los signos de estar ante una relación violenta, será mucho más propenso a padecer situaciones mucho más peligrosas a futuro.

¿En qué punto se puede considerar una agresión? Claramente cuando no existe un equilibrio en las decisiones de pareja, en el que hay desacuerdo entre las partes y por tanto prefieren competir en quién tiene un mayor dominio de la relación, desencadenando situaciones de tensión y confrontación.

Es por ello que en una relación ambos pueden ser víctimas y victimarios, aunque es más común la dominación del hombre o la mujer con su pareja.

¿Cuáles son los signos que califican la existencia de la violencia en el pololeo?

Este tipo de acciones no solamente se traducen en maltratos físicos como golpes, patadas, arañazos o empujones, ya que en la mayoría de los casos se utilizan los mecanismos de control o persuasión psicológica o emocional, y posteriormente en sus peores escenarios pueden convertirse en actos más peligrosos.

A su vez la persona que padece este tipo de situaciones, normalmente tiende a aislarse de su círculo social, mantiene un comportamiento introvertido, su rendimiento académico o laboral disminuye considerablemente, y en ciertas oportunidades puede presentar trastornos depresivos o ansiosos, siendo capaz de manifestar hasta tendencias suicidas.

Según el investigador Leonor Walker, quien desarrolló la teoría del aprendizaje social, determinó que la violencia de pareja puede ser cíclica, y sus fases se observan partiendo de la acumulación de tensión, en donde hay constantes discusiones, limitaciones, humillaciones, y la víctima procura mantener un comportamiento sumiso.

Posteriormente ocurre el estallido de violencia, el cual puede ser ocasionado por celos o machismo, aunque en éste último depende de ciertos factores tanto culturales como sociales.

Al finalizar el ciclo el abusador presenta arrepentimiento de sus acciones, justificando las razones de sus actos diferentes estrategias, con el objetivo de así poder librar su consciencia y a la vez consolar a su víctima, de las cuales se destacan:

  • Manipulación:En muchos casos limita a la pareja de lo que debe y no debe hacer, utilizando argumentos sólidos y creíbles totalmente a su favor.
  • Victimización: La persona que actúa como victimario, utiliza tácticas de manipulación, para que así la persona que realmente es víctima, se sienta culpable de la situación que está padeciendo, disminuyéndolo y denigrándolo, y por lo tanto dentro del escenario él o ella es el que da a entender que sufre por la situación.

El abusador así como puede que presente ciertos rasgos de un fuerte temperamento e incapacidad de autocontrol, en la mayoría de las situaciones más agresivas de violencia física son causados igualmente por ingesta de bebidas alcohólicas o drogas, sin embargo esto no es justificación de actos violentos, por lo que desde un primer momento se deben tomar cartas en el asunto.

Recomendaciones

  • La violencia en el pololeo puede ser totalmente invisible para la persona que sufre en la relación, es por ello que es importante cuestionarse si el estilo de vida que actualmente llevas te hace tanto a ti infeliz como a tu pareja.
  • Busca apoyo tanto familiar y profesional, no tienes que hacerlo solo(a), es importante que tengas el impulso para salir adelante y disfrutar de tu vida.
  • No tengas miedo por lo que puedan opinar los demás ni de llamar a la policía, denuncia ante las autoridades competentes tu situación, es momento de decir ¡Ya no quiero ser más la víctima!

Autor: Eleannis Aponte

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