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La terapia psicosocial: objetivos, importancia y funciones

Terapia psicosocial

Los problemas psicológicos graves como los trastornos psicóticos suelen necesitar de una intervención profesional diversa para recibir orientación y tratamiento en sus diferentes factores de vida. Entre estos se incluye el trabajo, la vida académica, los espacios de dinámica social y el aprendizaje.

 

Por lo tanto, un enfoque indispensable pero poco conocido se orienta a la mejora del funcionamiento para ser un individuo que continúa con sus derechos y deberes dentro de la sociedad. Los profesionales que se encargan de esta labor se conocen como terapeutas psicosociales y cuentan con una preparación formal específica para poder ayudar a estos pacientes, conocer de sus funciones y sus objetivos es de suma importancia para concientizar sobre estos temas. 

¿Qué es la terapia psicosocial?

Es una disciplina y un enfoque de tratamiento que se encuentra dentro de la Psicología Social que busca aumentar el bienestar personal y colectivo mediante el reforzamiento de habilidades de vinculación con el entorno social. Para este fin procura la comprensión, pronóstico y el cambio conductual de las personas que cuentan con algún trastorno o condición psiquiátrica y así poder mejorar su calidad de vida en relación a su funcionalidad social o laboral.

 

De este modo, la terapia o tratamiento psicosocial abarca todas las actividades para la prevención de recaídas, el reforzamiento o la recuperación de habilidades y capacidades que durante la enfermedad se han debilitado, el proceso de adaptación, la intervención a cuidadores y familiares y la reinserción. Esta se realiza de forma individual y grupal, considera todos los aspectos que intervienen al momento de reincorporar a un paciente psiquiátrico a la sociedad para su propia independencia. 

Objetivos de la terapia psicosocial

Su objetivo general es conseguir para el paciente el mayor bienestar en sus tres dimensiones: subjetivo, psicológico y social. A su vez, se compone de dos ejes principales para el logro de dichos propósitos, por una parte el trabajo con el paciente en sus aptitudes sociales, emocionales y cognitivas que se enfoca en las que están siendo afectadas; y por otra parte trabaja en su adaptación a la cotidianidad tras encontrarse fuera de una estructura por determinado tiempo.

Dimensiones del bienestar 

 

Bienestar subjetivo 

Se basa en la satisfacción y el afecto que cada individuo evalúa de forma personal de forma emocional y racional sus experiencias y su vida. Se trata de un enfoque amplio que proviene de la teoría hedonista y divide los afectos en positivos y negativos.  

Bienestar psicológico 

Es un punto de vista que se acompaña de la teoría de la motivación de Maslow por su relación pero que fue propuesto realmente por Ryff. En este sentido, la satisfacción y la autoestima serán proporcionales a los objetivos y las metas individuales que cada quien busca alcanzar en consideración de sus propias limitaciones (auto-aceptación), la autonomía y el crecimiento personal.

Bienestar social

Se trata de cómo valoramos las circunstancias y nuestro funcionamiento dentro de la sociedad, incluyendo la aceptación, la integración, la actualización y la contribución social. Las personas como individuos según sus metas y su personalidad deben de tener la libertad de elegir su forma de vida en consideración también de sus competencias. Esto se debe a que como seres sociales dependemos siempre de otros para continuar con nuestra vida y suplir necesidades básicas. 

Importancia de la terapia psicosocial 

La rehabilitación y el tratamiento psicológico no deben desentenderse de la parte farmacológica ni de la terapia psicosocial debido a que los resultados favorables de recuperación se aprecian en la implementación de procesos multidisciplinarios. En el proceso además de la conciencia de enfermedad y el camino para su aceptación es necesario comprender que existen piezas fundamentales en el ambiente que los rodea como es el caso del efecto de su condición en familiares y cuidadores. 

 

Una de las actividades más importantes que se realiza con las familias es psicoeducar en relación a la enfermedad o trastorno para que conozcan las nuevas necesidades de su allegado y se facilite la comprensión de los signos y síntomas permitiendo una mayor tolerancia. Asimismo, el afrontamiento y la promoción de dinámicas más adaptativas que faciliten la recuperación.

 

Al respecto, distintos estudios afirman que la participación familiar en los programas de rehabilitación perciben menos recaídas. Esto se considera un factor de protección para estas condiciones e indica un mejor pronóstico para los pacientes. Uno de los propósitos, en tanto, es que estas personas puedan vivir en su cotidianidad de forma similar al resto, desarrollando su independencia, pero mucho más importante un desarrollo integral.

 

Funciones de la rehabilitación psicosocial 

Los programas  de intervención de este enfoque de terapia pueden incluir actividades sociales de ocio y del aprendizaje de habilidades y destrezas que pueden ser de utilidad para un oficio que involucre remuneración, además permite ampliar su red social y conectar con la experiencia de otros pacientes compartiendo sus herramientas de afrontamiento y regulación emocional. Además de la parte social y económica la destreza para realizar tareas de este tipo mejora la autopercepción una dimensión de la autoestima que puede ayudar a sentirse válido y de utilidad favoreciendo los estados emocionales agradables. Además le corresponden funciones como:

 

  • Atención directa a los pacientes que lo requieren para la orientación en cuanto a sus necesidades así como a los familiares y grupos en situación de cuidadores o de vulnerabilidad.
  • Intervención grupal con grupos de autoayuda, escuelas para padres y programas de prevención.
  • Abordaje individual para la evaluación de las capacidades, el aprendizaje habilidades sociales y la orientación en los diversos aspectos.
  • Prevenir los factores que pueden dificultar la integración social como los estereotipos y la desinformación mediante la psicoeducación.
  • Dirigir a profesionales de atención a la comunidad asesoramiento sobre diversas condiciones de la salud mental y estrategias para la resolución de conflictos. 
  • Fomentar la integración a nivel social lo cual se relaciona con la capacidad del paciente hacia la autonomía, si se va trabajando uno de los aspectos el otro también se ve beneficiado y es posible prevenir el deterioro.
  • Práctica de habilidades de afrontamiento al estrés y de la tolerancia a la frustración durante los programas grupales o individuales y su aplicación a situaciones cotidianas.

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