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Sesgo de confirmación o por qué mantenemos y defendemos nuestras creencias

sesgo de confirmación

¿Por qué hay personas que creen ciegamente en lo que creen? ¿Por qué, a pesar de que esa forma de concebir un asunto específico, no les es útil lo defienden a ultranza? ¿Por qué, si está demostrado científicamente que algo no es como ellos dicen, mantienen su postura?

Se debe al sesgo de confirmación, el error sobre el que se sostienen las “rigideces cognitivas”, los fanatismos deportivos, religiones o políticos y muchos crímenes conocidos.

Veamos a continuación qué es exactamente este sesgo.

 

¿Qué es el sesgo de confirmación?

El sesgo de confirmación es la tendencia a usar cualquier dato para sustentar su postura con respecto a un asunto específico.

De este modo, alguien rechaza o ignora las evidencias sólidas que aporten información en contra de su punto de vista.

Si el dato en cuestión le resulta conflictivo, lo criticará o pasará por alto. El cuestionamiento salvo contadas excepciones, simplemente no cabe.

Aunque diversos autores como Francis Bacon ya habían esbozado la idea, fue Peter Watson, en 1960, quien realizó la demostración sobre la cual se sustenta esta idea en la actualidad.

Su experimento consistió en pedirle a un grupo de personas que descubrieran la secuencia que se había usado en el experimento para secuenciar unos números.

Lo que arrojó el experimento es que los participantes daban por válidas sus hipótesis (aunque no fueran correctas) y que se mostraban reacios a aceptar la evidencia contraria.

También resultó curioso que ganaban confianza para mantener su postura rápidamente. Muchos habrían esperado que se tardaran más tiempo en consolidar su postura, pero no (Gray, 2010, p. 356).

En cuanto a la denominación sesgo de confirmación, esta aparece por primera vez en un artículo de 1977 (Mynatt, Doherty y Tweney, 1977).

 

Tipos de sesgo de confirmación

El sesgo de confirmación, a su vez, se clasifican diversos tipos. Estos son:

 

Búsqueda sesgada de información

Imagínate que alguien cree que la Tierra es plana. Entonces, lo más probable es que está busque información que respalde la idea en la que cree.

En este apartado, también destacan aquellas personas que prefieren preguntas cuyo enunciado conduzca a respuestas positivas que sustenten su creencia.

A esto se le conoce como heurística de congruencia y se ejemplifica de la siguiente forma.

Alguien que quiera demostrar que el hombre jamás que el holocausto nazi jamás existió, entonces puede hacer una búsqueda en Google del tipo:

“El holocausto nazi es un invento” en lugar de buscar algo como “¿Cuántos muertos hubo en el holocausto nazi?”.

De este modo, la forma unilateral en la que busca información, prácticamente anula las posibilidades de encontrar aquellos datos que la contradigan.

 

Interpretación sesgada

Muchas personas aceptan aquella evidencia que confirme sus hipótesis y critican la evidencia que no las confirme.

Asumamos que un partidario de una tendencia política tengan información de que su candidato recibió sobornos para no participar en una elección.

El candidato en cuestión, por su parte, anuncia en los medios qué se trata de una campaña de descrédito y que en realidad se retiró porque no consideraba que el proceso fuera transparente.

Aún cuando se trate de evidencia fruto de investigación rigurosa y aún cuando se demuestre con pruebas, cifras y videos el primer escenario, su interpretación sesgada hará que las pruebas en cuestión no le parezcan legítimas.

 

Memoria sesgada

Alguien que desee mantener y confirmar su creencia actual, puede “recordar” de manera selectiva. Esto es, obviar datos que vayan en contra de lo que cree.

Incluso hay quienes creen que qué información que favorece en lo que creemos se puede recordar de mejor forma que la que se considera contradictoria.

Además de la asociación mental en sí, se ha comprobado que la influencia del grupo afecta contundentemente la memoria.

Por ejemplo, alguien puede recordar con mayor facilidad una información que esté asociada a un estereotipo que una que no.

Pensemos por un instante en un delito en donde alguien en la escena tiene rasgos de nacionalidad extranjera.

Uno de los testigos siente particular aversión hacia los extranjeros y, aunque el delincuente no lo era, establece una asociación que le permite construir la idea de que sí, de que el extranjero era el delincuente.

Debido a su propio sesgo, ni siquiera recuerda las características del delincuente real, sino que les atribuye a la persona que le permite confirmar su teoría de que los extranjeros van a su país a delinquir y a quitar empleos.

 

Ejemplos de sesgo de confirmación

Redes sociales

Con el cambio en el paradigma de la comunicación de masas, en la que la mayoría de personas se sentaba solo a consumir información de forma unilateral, por el de comunicación mediada en el que las audiencias tienen el poder de elegir información que consumen, las personas eligen los canales y las redes sociales a través de las cuales acceden a los contenidos.

De esta forma, se puede dar el caso (de hecho, se da) de que alguien solo consuma e interactue con aquellos contenidos que son acordes a sus creencias.

Si alguien considera que el modelo de cuerpo, aún cuando raye en las fronteras de algún trastorno alimentario, es el estándar que todos deberían seguir, estará suscrito cuentas y boletines que reafirmen su punto de vista.

Religión y política

Uno de los temas más controversiales según la tendencia política de la que se participe es el aborto.

Aquellos que son más conservadores rechazan de forma categórica está posibilidad y quiénes se consideran progresistas la considera legítima por cuánto se trata de un ejercicio de libertad, más allá de las implicaciones éticas de cada caso (embarazo por violación, embarazo no deseado, riesgo de muerte de la madre durante el parto sí).

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