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¿Qué es la dependencia afectiva?

dependencia afectiva
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Es sabido que las relaciones interpersonales y de pareja constituyen una de las dimensiones más centrales de la vida ya que se transforman en una fuente de refuerzo y bienestar físico y psicológico para las personas. Ya que una pareja puede satisfacer necesidades de una manera saludable y adaptativa; dándonos apoyo, cuidado, cariño o comprensión. No obstante, las relaciones románticas también pueden llegar a causar un sufrimiento significativo para las personas e incluso interferir de manera negativa en nuestras vidas. Esto puede tener diversas causales como; un mal funcionamiento de la pareja, a causas externas específicas que desequilibren la relación o a posibles patologías de uno o ambos miembros.

La dependencia afectiva es definida por Castelló (2000) como un “patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir desadaptativamente con otras personas”. Debido a que las relaciones que establece el individuo con dependencia emocional suelen ser asimétricas, manifestando una actitud de sumisión hacia la otra persona.

Bornstein en 1992, plantea que las dependencias interpersonales terminan por afectar en distintas esferas de la vida del sujeto como:

  • Emoción:  Las personas sufren miedo al abandono por parte de la pareja, ansiedad ante la separación, disforia intensa ante el rechazo, miedo a la evaluación negativa por parte de otros, etc.
  • Cognición: Las personas que lo padecen mantienen creencias y pensamientos sobre sí mismas como personas débiles y necesitadas, tienen preocupaciones, rumiaciones, celotipias, etc.
  • Conducta: Las personas llevan a cabo conductas de sumisión, de complacencia, de búsqueda de contacto con la pareja, etc.
  • Motivación: Sienten un impulso de buscar continuamente contacto con la pareja, deseos de protección y de ayuda, etc.

Existe discrepancia por parte de los psicólogos en torno a la dependencia afectiva, ya que por una parte indican a que correspondería a un trastorno de personalidad y otros la clasifican dentro de una adicción. No obstante, de manera coincidente indican que las personas que padecen esta problemática comparten una serie de características como por ejemplo: baja autoestima, pobre autoconcepto, miedo e intolerancia a la soledad, ansiedad ante la separación, creencias distorsionadas sobre el amor romántico, pobre conciencia del problema e incapacidad para romper la relación a pesar del malestar que les ocasiona. Así mismo indican que la marcada necesidad de este tipo de personas hacia sus parejas y el miedo extremo a la ruptura de la relación explicarían la mayor probabilidad de los dependientes emocionales a verse envueltos en casos de violencia de género. (Bornstein, 2006; Aiquipa, 2015).

Las fases de la dependencia afectiva según Castelló (2000)

1) Fase inicial de euforia: El deseo de tener pareja es tal que se idealiza y fantasea, creando excesivas expectativas.
2)  Subordinación: En esta fase la pareja se convierte en el centro de todo; se idealiza y todo lo que él desee se acata con sumisión.

3) Deterioro: Debido al desequilibrio extremo entre los miembros de la pareja, uno dominante y el otro sumiso, hay un deterioro de esta que, a veces, lleva a la ruptura.

 4) Ruptura con importante sufrimiento asociado: ansiedad y depresión.

 5) Relaciones de transición: búsqueda desesperada de nuevas relaciones, a veces como apoyo para salir de la pareja actual (la persona dependiente emocional no soporta la soledad) o como nueva pareja.

6) Reinicio del ciclo: Cuando encuentre una nueva pareja, con muchas probabilidades de tener el mismo perfil que su anterior pareja, el ciclo se repetirá.

 

La relación del apego con la dependencia afectiva.

dependencia afectivaDe acuerdo con la teoría de apego de Bowlby (1982), indica que las experiencias con las figuras de apego vividas en la infancia establecen esquemas en las personas que guían su comportamiento interpersonal en la edad adulta. Diversos autores afirman que existe relación entre el tipo de apego vivido en la infancia y el tipo de apego que se establece en la adultez en las relaciones románticas (Fraley y Shaver, 1998; Hazan y Shaver, 1987).

El tipo de apego inseguro en la niñez puede desembocar en conductas dependientes del individuo. Así mismo la sobreprotección de los padres durante la infancia podría producir problemas de dependencia afectiva, debido a que no se permite a los individuos llevar a cabo conductas de manera autónoma (Bornstein, 1992; Rodríguez de Medina, 2013);  Si el niño vive una relación de apego evitativo con su figura de referencia en la infancia, puede llegar a establecer que las figuras de apego son seres inalcanzables, fríos y distantes, con los que tendrá que utilizar todos sus recursos y esfuerzos para lograr su atención o cariño. Como consecuencia, el autoconcepto que forman de sí mismos es negativo, ya que no se consideran personas dignas de recibir amor, y su autoestima y la visión que tienen de sí mismos la forman a partir del comportamiento de los otros con ellos (Castelló, 2005).

Podríamos decir entonces, que un tipo de apego seguro ayuda al sujeto a formar una identidad sólida, con la que conseguirá establecer relaciones interpersonales sanas. En cambio, con un apego de tipo inseguro o evitativo el individuo formaría una identidad de límites difusos, con los de los demás convergiendo en relaciones dependientes o codependientes.

Conclusiones

Este articulo tuvo como objetivo hacer un recorrido por esta problemática y dar cuenta de los distintos aportes que ha hecho la Psicología en torno a la temática. Cuando hablamos de dependencia afectiva no solo nos referimos a las relaciones amorosas, sino que también a los distintos tipos de relaciones interpersonales que forjamos durante la vida, tomando en cuenta que somos seres sociales y que nuestra existencia se forja en compañía de los otros. Es necesario saber que las relaciones interpersonales no son perfectas y que siempre existirán desacuerdos. No obstante, debe existir un esfuerzo de ambas partes para establecer lazos centrados en la confianza, el respeto y la independencia. Es por eso por lo que si te encuentras en un tipo de relación tóxica que está coartando tu libertad y no puedes salir la mejor manera de lograrlo es buscando ayuda profesional, pues un psicólogo puede ayudarte a adquirir herramientas para mejorar tu autoestima, tus habilidades interpersonales y, por tanto, tu bienestar emocional.

Referencias

  • Bowlby, J. (1982). Attachment and Loss. Vol. 1. Attachment. New York: Basic Books
  • Bornstein, R.F. (1992). The dependent personality: Developmental, social, and clinical perspectives. Psychological Bulletin, 112 (1), 3-23.
  • Bornstein, R.F. (2006). The Complex Relationship Between Dependency and Domestic Violence. Converging Psychological Factors and Social Forces. American Psychologist, 61 (6), 595-606.
  • Castelló, J. (2000). Análisis del concepto “dependencia emocional”. I Congreso Virtual de Psiquiatría.
  • Castelló, J. (2005). dependencia afectiva: características y tratamiento. Madrid: Alianza Editorial.
  • Fraley, R. C. y Shaver, P.R. (1998). Airport separations: A naturalistic study of adult attachment dynamics in separating couples. Journal of Personality and Social Psychology, 75 (5), 1198-1212.
  • Rodríguez de Medina, I. (2013). La dependencia afectivaen las relaciones interpersonales. Reid ocrea: Revista Electrónica de Investigación Docencia Creativa, 2, 143-148.

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