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Psicología del deporte y sus funciones

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La psicología deportiva es un área de la psicología científica que se orienta a la actividad física y el deporte, la Asociación de Psicólogos Americanos (APA) la define como el estudio científico de factores psicológicos que se relacionan con el rendimiento y la cooperación en el deporte. Asimismo, incluye la atención a grupos de niños, adolescentes, adultos y adultos mayores; toma en cuenta su conducta en este contexto con el objetivo de aprender cómo los factores fisiológicos afectan en el rendimiento, la salud, el bienestar personal y el desarrollo. Reconocer su importancia favorece estos espacios y la calidad de vida de sus integrantes.

 

Rol del psicólogo del deporte 

Los factores psicológicos pueden intervenir de manera favorable o desfavorable en determinados momentos de un ejercicio deportivo o físico, las competencias o entrenamientos. Por lo tanto, la actividad del psicólogo que se dedica a esta área incluye:

 

  • Asesoramiento enfocado a perfeccionar los recursos personales que se utilizan para escalar en el progreso del individuo como su comunicación y manejo táctico. 
  • Realiza perfiles psicológicos orientados a disciplinas deportivas con el objetivo de identificar variables que se puedan potenciar.
  • Orientación para los entrenadores y profesores.
  • Han de preocuparse por las circunstancias que generan variaciones de la asistencia de los atletas y equipos.
  • Aplicación de técnicas para intervenir en las habilidades mentales más importantes como la concentración, el manejo del estrés y la ansiedad, confianza, seguridad y el trabajo con miedos.
  • Integrarse en los espacios donde se realizan estas actividades como clubes, canchas deportivas o gimnasios.
  • Mejorar los ratios de rendimiento de deportistas que atraviesan por etapas de bloqueo y buscan mejorar.
  • Incrementar la motivación proponiendo determinadas soluciones según un diagnóstico previo.
  • Orientar hacia una fijación de objetivos realistas.
  • Mediar en dinámicas grupales.

¿Cuándo se requiere de un psicólogo deportivo?

Dadas las diversas funciones del psicólogo del deporte muchos equipos e instituciones de esta índole han comenzado a integrarlos sin esperar al momento en que se encuentren con una falta importante pudiendo psicoeducar y prevenir problemáticas relacionadas a la desmotivación, el mal comportamiento o la poca cohesión como grupo.

 

En estos casos el papel del psicólogo toma lugar desde el inicio, durante la selección o evaluación que tiene lugar en algunos clubes y equipos deportivos. Para estos casos, se implementan herramientas como test y cuestionarios que valoran las potencialidades y capacidades de un sujeto en sus aspectos cognitivos, motrices, fisiológicos y emocionales. En este caso se pueden establecer fases de intervención para favorecer el nivel en que cada sujeto comenzará su entrenamiento físico.

 

En otro aspecto, aunque en el entorno deportivo el entrenador puede mediar en temas individuales y grupales, un profesional de la salud mental puede asesorar y apoyar al personal técnico, directivo, entrenador y a los deportistas con técnicas y herramientas probadas científicamente en dicho proceso de evaluación que se ha mencionado. También, puede observar y diagnosticar las posibles causas y variables en una problemática o situación de interés que debe ser resuelta cuanto antes para que el rendimiento vuelva a sus niveles habituales.

Beneficios de la psicología deportiva

En primer lugar, es necesario puntualizar que el funcionamiento psicológico es tan importante como el físico y el estratégico para los atletas y deportistas, por lo cual, situaciones que se caracterizan por insatisfacción y frustración en estos entornos pueden contar con una intervención adecuada lo antes posible gracias a la metodología propia del especialista.

 

Cuando no se llega a la comprensión de que algunas dificultades se deben a factores de motivación, patología afectiva, conflictos de grupo o de comunicación pueden desarrollarse ideas erróneas sobre la capacidad o el talento que se tiene para una actividad física. En estos casos, el psicólogo deportivo puede identificar qué procesos están teniendo lugar y ayudar a dirigir e integrar los pensamientos y sentimientos dentro de la preparación global.

 

Otro propósito en su cargo es cómo puede influir en aspectos de la organización como la adherencia al entrenamiento, la planificación deportiva y en la mejora de la comunicación o el potenciamiento de habilidades de liderazgo.

 

Dinámicas grupales y psicología del deporte 

En los deportes que incluyen la cooperación de grupos las dinámicas que se dan pueden influir de forma positiva y negativa pero de su inclinación depende mucho los resultados y el psicólogo es el personal indicado para orientar la correcta fijación de objetivos en este aspecto. 

 

No obstante, el tema de las dinámicas es amplio e incluye varias cuestiones como los problemas externos de sus integrantes, donde el psicólogo da atención individual dando voz a sus situaciones personales que pueden causarle un humor poco agradable, pérdida de ánimo e incentivo.

 

Por la otra parte, se encuentran los conflictos de equipo, donde la meta de alcanzar objetivos previamente planteados en entrenamiento y estrategias seleccionadas se ve obstaculizada por ideas, poder, intereses o necesidades de una o determinadas partes de este. Si las diferencias no cuentan con un espacio para ser expresadas o comprendidas aparecen estas dificultades ya sea de poder o de liderazgo y el equipo se moviliza en función de: 

 

  1. Expresión de necesidades opuestas donde el conflicto está en el desequilibrio entre la necesidad de integración y la necesidad de diferenciarse a sí mismo de otros.
  2. Intereses del jugador, de dirigentes deportivos y del equipo.
  3. La forma en la que se distribuye el poder entre los participantes del equipo.

 

Etapas de resolución del conflicto

No se trata de un proceso único o lineal, dado que se puede asumir desde posiciones como la negación o la actitud de ignorar el problema, en estos casos puede deberse a la idea errónea de que la tensión puede calmarse con el paso del tiempo. 

 

En otros casos se trata de una proyección de actitudes desagradables en otras partes del equipo que no incluyen el rol propio y al afrontarlo se debe definir el problema, reconocer a las partes involucradas y aplicar estrategias de resolución, una parte donde es muy importante la intervención profesional para la negociación, la mediación y la comunicación donde el intercambio de perspectivas favorecerá el clima de confianza donde sí se pueden abordar las diferencias. 

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