La Obesidad Como Síntoma De Un Conflicto Psíquico

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La obesidad es considerada hoy en día, como una de las enfermedades epidémicas del siglo XXI. Según estadísticas establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS):

Desde 1975  las cifras se han triplicado. Ya en el año 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años de edad tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos. Para el mismo año, 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años), y 41 millones de niños menores de cinco años, tenían sobrepeso u obesidad. (OMS, 2918)

En cuanto a definición, la obesidad es entendida como tal, cuando existe una acumulación excesiva de grasa corporal, la cual frecuentemente, condiciona una alteración significativa en el estado de salud. Entre las causas que están a la base, se encuentran factores medioambientales y genéticos, sin embargo, aquellos aspectos asociados a condiciones hereditarias, alteraciones endocrinas, o alteraciones inducidas por tratamientos farmacológicos, son por si solas, las causas menos frecuentes. De esta manera, a simple vista podríamos creer que una de las esferas más relevante que favorece el camino hacia este padecimiento, es el escenario y las características de las grandes sociedades globalizadas.

Causas de la Obesidad

pesaEl escenario de aquellas sociedades regidas por el consumo y el imperativo por la inmediatez, sin duda han fortalecido las alzas y estadísticas en materias de obesidad. Extensas jornadas de trabajo, alimentos de preparación instantánea con alto contenido calórico, grasas y azucares, sedentarismo, tiempos de ocio limitados, entre otros, son sin duda, los primeros elementos que saltan a la vista en materias de salud pública cuando se habla de este tema, Sin embargo, ¿Son realmente los únicos factores a considerar?

Dentro de la amplia gama de causas asociadas a esta temática, existe un elemento que no ha sido suficientemente considerado, y que demanda cada vez más estar sujeto a reflexión. El aspecto psicológico, en este tipo de padecimientos, a menudo comienza a ser considerado solo cuando se habla de los efectos que conlleva; como por ejemplo, sintomatología depresiva, estigmatización social, ansiedad, baja autoestima, entre otros. A pesar de ello, la obesidad tiene causas biológicas, ambientales, culturales, y sin duda,  también psicológicas.

 A diferencia de la bulimia y la anorexia, la obesidad no figura como un trastorno del apetito por sí solo, porque no se encuentra en el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM-5), lo cual hace que a menudo, la etiología desde la esfera psicológica sea aún más confusa. Aun así, Los trastornos de alimentación no especificados, que si encuentran dentro del DSM-5, tales como; trastorno por atracones, trastorno del comedor nocturno, entre otros, son los que predominan en el paciente obeso (Larrañaga, 2009, citado en, Errandonea, 2012) . Dicho esto, existen diversos enfoques y corrientes psicológicas que buscan causas posibles a la obesidad, más allá de un criterio diagnostico; uno de ellos, remite a los postulados empleados por el Psicoanálisis clásico, donde lo relevante está en comprender que cada sujeto es único, y por ende, las experiencias y procesos de vinculación temprana que irán forjando la propia subjetividad, serán conceptos claves para indagar en el origen.

La obesidad desde el Psicoanálisis

panzaDesde el Psicoanálisis, la obesidad es atribuida como un síntoma que surge desde lo particular de cada sujeto. De acuerdo con los postulados de Freud, el desarrollo de la obesidad podría estar relacionado con una fijación hacia la fase oral del desarrollo psicosexual. La teoría del desarrollo psicosexual, plantea la idea de cinco fases (Oral, Anal, Fálica, periodo de latencia y Genital) que permiten comprender la manera en que se organiza la mente y la personalidad de los sujetos. Cada una de estas fases, se presenta una tras otra a medida que el niño crece. La fase oral es la primera de ellas, y se desarrolla durante los 0 y 1 años de edad, principalmente durante el periodo de lactancia. Si debido a algún inconveniente, la etapa no es resuelta en su debido momento, surge lo que conocemos como “fijaciones”. La fijación es una persistencia hacia alguna etapa psicosexual previa, que no culmino de la manera esperada.

Para comprender esto, hay que remitir a las experiencias alimentarias del sujeto durante la primera infancia. Esta experiencia por lejos otorga algo que va mucho más allá de un acto de nutrición; la boca pasa a ser una zona erógena que otorga placer, y el pecho de la madre, o el acto de amamantar realizado por quien cumpla la función materna, estará cargado de experiencias sobregratificantes y frustrantes para el bebé, (Meza y Moral de la Rubia, 2011)

Durante esta primera etapa, la experiencia y la manera en que el infante introyecta dichas sobregratificaciones y frustraciones, irán conformando su aparato psíquico. Así, desde este enfoque, existe la noción de que aquellos adultos con fijaciones orales se podrían inclinar a la comida de manera compulsiva, con el objetivo inconsciente de volver a experimentar, desde lo regresivo, el confort y la seguridad excesivos otorgados en la infancia. De otro modo, la obesidad podría significar también, un problema de origen psíquico cuando existen frustraciones propias durante la alimentación, que no fueron toleradas por el bebé. (Meza y Moral de la Rubia, 2011).

Dicho esto, la relación subjetiva con la comida se entiende a partir de esa primera fase. El periodo de lactancia es el puente que se establece entre el niño y el modo en que es ejercida la función de la madre. La obesidad es un síntoma, porque se forma como una reacción manifesta a un afecto que no es tolerado por el Yo consciente del sujeto. Este conflicto de connotación psíquica, no puede ser resuelto, porque existen fallas en los mecanismos defensivos propios del desarrollo de un Yo débil (el cual comienza su conformación en la fase oral), y carencias en los recursos adaptativos para resolverlo. (Meza y Moral de la Rubia, 2011). Así, la comida y/o el acto compulsivo de comer, se vuelve el método de enfrentamiento directo.

Conclusiones

En conclusión, durante el último tiempo, el aumento de sobrepeso y obesidad a nivel mundial, ha encendido las alarmas en materias de salud pública. Los motivos que la producen sin duda son multicausales. No obstante, factores genéticos, endocrinos, medioambientales, culturales y sociales son siempre relevantes a considerar, pero no explican el “problema” por sí solos. El espectro psicológico asociado a las causas de la obesidad permite indagar en el tema a un nivel profundo y personal, es el sujeto ubicado en un contexto, pero con su particularidad y experiencias que finalmente han forjado su propia subjetividad, desde lo consciente e inconsciente también.

El supuesto que plantea la hipótesis sobre la fijación oral, es solo una de las tantas explicaciones que puede otorgar el Psicoanalis. Y el Psicoanálisis, es solo uno de tantos enfoques que pueden ayudan desde la Psicología, a dar una explicación sobre donde está ubicada la raíz del asunto. Comprender esto, es saber a mayor cabalidad de qué manera la obesidad presume un problema para la persona, más allá de los efectos y contraindicaciones en salud física. Así también, La propuesta es pensar, indagar e ir más allá de aquello que consideramos evidente, con el fin de buscar la mayor efectividad en la prevención y tratamientos adecuados para cada persona, considerando todos los factores posibles.

La idea también, es continuar tensionando el hecho de que la obesidad es considerada como una de las “enfermedades” más recurrente y significativa de estos tiempos. En este punto, desde una mirada social, existe una relación no menor, entre lo que caracteriza a una sociedad de consumo y el conflicto psíquico de la persona con obesidad. Si observamos el fenómeno desde el punto de vista psicoanalítico, la obesidad es el síntoma de un conflicto psíquico (inconsciente) producido en edad temprana, y por otro lado, la obesidad, parecieran ser el síntoma de la sociedad en que vivimos, basada en el aumento y necesidad de satisfacción mediante el constante consumo excesivo de todo aquello que el mercado tiene para ofrecer. “La obesidad es un síntoma de la época, y el obeso el sujeto paradigmático de la insaciable sociedad de consumo” (Sobral, 2006).

Autor: Ps. Valeria Farías González

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