Mindfulness como forma de vida: ¿En qué consiste?

Mindfulness

Las emociones son consideradas como estados afectivos, los cuales se manifiestan a través de reacciones subjetivas, generadas por cambios orgánicos como los fisiológicos o endocrinos, o los de origen innato. Sin embargo, para las personas que buscan tomar conciencia plena de las emociones, con el objetivo de poder generar un estado de calma ante situaciones complejas o problemáticas que desencadenan estados emocionales negativos como la frustración o enojo.

Meditación y relajación: Pilares del Mindfulness

El mindfulness tiene sus inicios en Asia, con el budismo zen, encargado de generar en el practicante un estado de atención y conciencia plena, en el que se pretende enfocar los pensamientos hacia el momento presente, a los fines de no valorar lo que se percibe o siente, para así poder aceptar las emociones tal como son, sin intentar controlarlas o evitarlas.

A pesar que tiene un origen religioso, indistintamente en la actualidad se maneja como una versión más sistemática, a los fines de adaptarse a los nuevos descubrimientos de la ciencia, en el que se orienta hacia los objetivos más específicos o terrenales.

En su práctica el mindfulness plantea el aquí y ahora, logrando separar al individuo de sus propios pensamientos, para así darle mayor peso al tiempo presente, y a su vez poner en duda lo que considera como patrones mentales.

Hoy día es considerada como una de las prácticas terapéuticas alternativas para mejorar la calidad de vida y estado emocional, ya que además de aliviar ciertos síntomas propios de la ansiedad o depresión, a su vez es capaz de generar ciertos efetos positivos en relación a la percepción del dolor, mejoramiento de la memoria, capacidad de concentración, autoconciencia e incluso inteligencia emocional.

¿Cómo funciona Mindfulness?

Una sesión de mindfulness plantea al practicante generar un motivo del porqué está aplicando su técnica de meditación, a su vez se abordan temas problemáticos del día a día, como el estrés, entendiendo su origen, los tipos de estrés que existen (ya que no siempre son negativos), comprender el sistema nervioso, y todo lo favorecedor que puede ser cambiar la forma de pensar o enfrentar al estrés, para así dejar de ser esclavos de las reacciones y por tanto tener un mayor control sobre las respuestas.

Durante la meditación, la respiración es la clave para que efectivamente se pueda generar un estado de calma y de autocontrol emocional, logrando una plena atención actividades de la vida cotidiana, y entendiendo con mayor amplitud los acontecimientos que puedan ser agradables o desagradables.

En cuanto a sus fundamentos que alinean las bases de dicha técnica, parte de ser paciente, aumentar la confianza, aprender a escuchar el yo interior, no juzgar, tener un mejor humor para así poder contrarrestar los efectos de experiencias negativa o dolorosas.

Es importante recalcar que esta técnica no pretende que el individuo deje de sentir emociones, se aisle, logre encontrar la felicidad, escapar del dolor o incluso olvidarse de las fantasías y/o sueños individuales. No obstante, está desarrollado para que haya una atención plena del momento presente, con un juicio libre y total aceptación.

¿Te gustaría hacer Mindfulness? ¡Sigue estas recomendaciones!

  • Crea el hábito de practicarlo diariamente, al menos unos 10 o 30 minutos, para que así puedas ejercitar tu mente y mejorar tu calidad de vida emocional.
  • Acude a lugares silenciosos, que posean una temperatura ambiente y otorgue confortabilidad.
  • Olvídate de los teléfonos, alarmas o equipos electrónicos.
  • Los jardines o entornos abiertos pueden ser una opción, sin embargo, es importante que no haya tanta concurrencia de personas para así lograr una mayor concentración.
  • Utiliza ropa cómoda para sentirte a gusto en el proceso de meditación.
  • Su práctica se realiza en el suelo, aunque no es necesario optar por la posición de loto, ya que la idea es que cuentes con la mayor comodidad posible, pero manteniéndote en una posición recta, la cual sujete adecuadamente el tórax, cuello y cabeza.
  • Cuando inicies los ejercicios de respiración debes realizarlo con mucha concentración, a pesar que debes dejar fluirla, a su vez es importante escuchar y sentir todo el recorrido del proceso de inhalar y exhalar.

Su efectividad dependerá principalmente de la apertura, constancia y disciplina del practicante en su intención de querer mejorar su calidad de vida, y con ello poder desenvolverse adecuadamente en los diferentes ámbitos de desarrollo cotidiano.

¿Te gustaría poner en práctica esta técnica de relajación? El Mindfulness será una excelente opción para mejorar tu vida emocional, para que así vivas en tiempo presente, dejando a un lado el protagonismo puedes darle al pasado, futuro o los desafíos de tu día a día.

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