Los pilares del amor propio

chica ejercitándose amor propio

Aunque el término de amor propio se ha popularizado en los canales y las redes no puede ignorarse el hecho de que todo lo que implica amarse aún cuenta con sus estigmas. En primer lugar parece algo negativo ya que darse cariños y palabras de agrado resulta incómodo en otros, tildando a muchas personas de egocéntricas, narcisistas o vanidosas. La verdad es que darse un abrazo de recompensa y reconocer que se llegó a una meta alimenta el sentimiento de autosatisfacción y nos hace más felices. 

Muchas veces creemos necesitar minimizarnos, ser despreocupados por nosotros mismos ni ser muy altruistas para que se nos tilde de “buenas personas”, aunque la sociedad aún parezca venerar a los mártires emocionales la verdad es que se vive mucho mejor valorando nuestros pasos. Este concepto equivocado del amor propio que aún se maneja puede ser perjudicial para nuestro bienestar psicológico e independencia emocional, te mostraremos cuáles son los pilares para incrementar el amor propio y cómo funcionan sus aspectos primordiales.

Autoesquemas positivos y negativos 

La inseguridad, la falta de confianza en sí mismo, los sentimientos de culpa y de vergüenza son características de personas que no se valoran a sí mismas lo suficiente, tienen una baja aceptación propia y van por la vida desvalidos y solos, sin saber cómo pueden acompañarse (o siquiera que ellos mismos pueden ser su mejor compañía si se lo permiten).

Esa representación interna de nosotros  se llama Autoesquema; una imagen interna que las personas tienen acerca de quiénes son y qué los representa. Sin embargo no nacemos con esta concepción, al igual que el resto de percepciones es aprendida por las experiencias de vida que vamos acumulando y pueden ser positivas, considerando aspectos favorables o fortalezas y su antítesis malvado: los autoesquemas negativos.

En los autoesquemas negativos encontramos todas esas verbalizaciones crueles que podemos hacernos con calificativos como inútil, feo o estúpido; distorsionando la realidad para reforzar esta idea sobre nosotros de manera generalmente inconsciente pero a fin de cuentas igual de dolorosa para una persona. 

Los aspectos fundamentales del amor propio

chica ejercitándose amor propio

Todo lo que conforma nuestra apreciación sobre el “yo” se encuentra mezclado en un complejo cúmulo de ideas y percepciones que guarda estrecha relación con lo que sentimos, cómo nos visualizamos, el concepto que guardamos sobre quienes somos y qué somos capaces de lograr. Por otra parte, es posible dividir en cuatro pilares fundamentales al quererse a sí mismo, donde se integran:

Autoconcepto

Es el conjunto de ideas que conforman la opinión de una persona sobre sí mismo, guarda una relación muy estrecha con la autoestima pero no es lo mismo. La opinión que guardas sobre ti mismo es lo que determina cuánta estima puedes tener hacia ti, se forja en la infancia y tiene mucha relación con el cuidado de los padres y el entorno. Autoevaluarse con sensibilidad y ser menos rígidos con nuestros errores nos permitirá salir de estándares irracionales que no podemos llenar. Comienza por identificar las etiquetas que te pones y como limitan la manera en que fluyes en tu entorno, no observes solo lo malo.

Autoimagen

Conforma la representación mental de cómo nos vemos, no sólo físicamente, sino de forma global. Podemos ver lo injustos y señaladores que tendemos a ser con nuestro cuerpo, en lugar de agradecer es más común que se tienda a crear juicios de lo que es estético y lo que no. 

Mejorar la autoimagen puede comenzar por trazar tu propio significado de lo que es hermoso, la perfección comercial no existe y lo que vemos en Instagram se aleja mucho de lo que cómo esas personas lucen en realidad. Destacar lo que te gusta de ti y reconocer tus atributos físicos (y de todo tipo), es el paso esencial para mejorar tu autoimagen.

Autoestima 

En relación a los dos aspectos anteriores se moldea la autoestima, conforma el espectro de sentimientos y el valor que se tiene. Quererse es claramente más importante que amar a otros, en principio porque es lo primordial para nuestra supervivencia y una sana relación interna. Así como le demostramos a otros que les queremos no debemos olvidar acciones que nos demuestran ese querer y refuerzan nuestros sentimiento, encontrar tiempo para ti, cocinar algo que te encanta y darte detalles que mejoren tu día es una excelente forma de comenzar a demostrarte que te valoras.

Autoeficacia

No exigirse (quedando lamentablemente estancado) es tan negativo como sobreexigirse al nivel de no poder lidiar con el estrés y confirmar que “no hago nada bien” aunque en realidad estés excediendo tus límites y tentando a la salud. La autoeficacia engloba la confianza que tenemos en nuestra capacidad de organizar nuestros recursos y ejecutar un plan para alcanzar algún objetivo, de ella depende cómo de exitosos creemos poder ser y pueden intervenir nuestros estilos atribucionales ¿en qué caso estamos tomando una responsabilidad que no era nuestra o al contrario evitamos tomar las riendas de nuestra responsabilidad?

La autoestima y la salud mental 

lapiz labial amor propio

Aunque la valoración propia se forma a partir de la infancia y la adolescencia es posible que en cualquier etapa se pueda dar inicio a un proceso orientado a mejorar nuestra autoestima y cuidar nuestro aspecto afectivo. Si no guardamos una buena relación con nosotros mismos las relaciones interpersonales siempre van a cargar con distorsiones que nos afecten así como nuestro desenvolvimiento.

Las profesías autorrealizadas relacionadas a la baja autoestima nos condicionan a cumplir ese aspecto negativo que aseguramos indudablemente. Por ejemplo:  el pensamiento “soy un fracaso para estas asignaturas y nunca lograré entender” nos puede cerrar a la posibilidad de mejorar ese aspecto y al contrario congelar las acciones que se encuentran a nuestro alcance para alcanzar el objetivo de aprobar las asignaturas. De ese modo se genera un ciclo donde se refuerza la percepción negativa, las creencias relacionadas al fracaso y finalmente nuestro aprecio.

El acompañamiento psicológico puede facilitar la identificación de estas distorsiones cognitivas y fomentar el crecimiento personal e incremento de los niveles de autoestima de la persona sin relación a su edad. Vivir con una grata compañía puede relacionarse simplemente a contar con autoverbalizaciones positivas que nos guíen de manera sutil a nuestro propio éxito y bienestar emocional.

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