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Los neurotransmisores que causan nuestra conducta

Los neurotransmisores

Todo ser humano se conforma por unos procesos cognitivos, motivacionales y emocionales que han sido estudiados para comprender qué determina nuestras reacciones y comportamientos y ejercer cambios positivos en las personas para favorecer su adaptación a la sociedad. 

 

En este sentido, la psicología como ciencia de la mente debe de tomar en cuenta los órganos y sistemas anatómicos responsables de su funcionamiento para comprender y abordar las psicopatologías, adicciones, conductas de riesgo y alteraciones en los procesos psíquicos. Estas conexiones con las que contamos en nuestro cerebro se extienden por nuestro cuerpo y permiten los movimientos y procesos fisiológicos. Esto puede ser explicado por el funcionamiento neuronal, las células del sistema nervioso que se comunican con neurotransmisores.

¿Qué son los neurotransmisores?

Los neurotransmisores

Son mensajeros químicos que transmiten las señales de una neurona a otra mediante un proceso denominado sinapsis y que también se hallan en el terminal axónico de neuronas motoras estimulando las fibras musculares.  

 

Estas biomoléculas que viajan a través de potenciales de acción a lo largo del axón de las neuronas hasta sus dendritas, llegan al espacio presináptico de la siguiente neurona, a una célula muscular o una glándula. Su efecto es el de inhibir o estimular a la célula receptora en función del tipo de neurotransmisor que se despliegue en ese momento.

 

Por ello, se cumplen tres criterios fundamentales para que una sustancia sea denominada neurotransmisor: debe estar presente en el interior de las neuronas, dichas neuronas habrán de contar con los precursores necesarios para sintetizar la sustancia y por último, el efecto debe reproducirse de la misma manera en que se presentó durante la estimulación presináptica. 

 

Los neurotransmisores y el funcionamiento psicológico

La comunicación neuronal y su proceso electroquímico ocurre de manera eficiente y continuada en todo el sistema nervioso central y periférico. Así pues, cada función es de vital importancia para los sistemas respiratorio, cardíaco, endocrino, límbico y reproductor. 

 

En este caso, resulta más conveniente realizar una clasificación de los neurotransmisores para destacar su funcionamiento desde la psicobiología dejando de lado los procesos orgánicos y tomando todo aquello que concierne al estudio de la psicología.

Monoaminas

Son neurotransmisores distribuidos por todo el sistema nervioso central y sistema nervioso periférico que cuentan con funciones de neuromodulación recibiendo y liberando el material sináptico de sus específicas actividades que varían de acuerdo a la monoamina.

 

Dentro de este grupo las catecolaminas se conforman por la dopamina, noradrenalina y adrenalina, contando la primera de estas con cuatro vías dopaminérgicas relevantes y tres de ellas tienen relación con la conducta y la presencia de ciertos trastornos neuropsicológicos, como en la vía mesocortical, donde intervienen respuestas cognitivas (atención) y emocionales. Cuando la noradrenalina se hidroxila se convierte en dopamina, por tanto, esta también se relaciona con el proceso de atención y con el estrés, la ansiedad y la depresión. 

 

Por otra parte, la adrenalina induce un aumento en la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca ante situaciones percibidas como riesgo para preparar el cuerpo ante la necesidad de lucha o huida.

 

Entre las indolaminas se encuentra la serotonina, melatonina e histamina; siendo serotonina primera un neurotransmisor con muchas funciones fisiológicas (sueño, apetito, temperatura, deseo sexual) cognitivas y emocionales. Interviene en procesos básicos y superiores como la memoria, el aprendizaje y la atención. También se encuentra presente en antidepresivos llamados “inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina” o ISRS.

 

Por último, entre los neurotransmisores colinérgicos el más importante es la acetilcolina que permite la capacidad de aprendizaje y la percepción, así como la capacidad de sostener el proceso de atención y en cierta medida la conciencia al permitir que la corteza cerebral se mantenga activa.

Aminoácidos transmisores

Los aminoácidos forman parte de las actividades metabólicas de las células pero algunas teorías indican que puede ser utilizado como neurotransmisores al ser incluído en las vesículas celulares. Son de los más abundantes en el sistema nervioso central y la mayoría de las neuronas utilizan ácido g-amino butírico (GABA) y glutamato como neurotransmisores siendo los reguladores de la excitabilidad y el control inhibidor.

 

El glutamato participa en funciones cognitivas altas y procesos excitotóxicos pueden llevar a las personas a sufrir condiciones neurodegenerativas, mientras que la acción de GABA se ha aprovechado en la farmacología para sedantes, ansiolíticos y anticonvulsivantes.

Opiodes 

Los neurotransmisores opioides se activan de forma semejante a los analgésicos opiáceos como la morfina y su sistema tiene fuerte relación con la drogadicción. Este sistema opioide endógeno (SOE), se divide a su vez en tres subfamilias: las endorfinas, las encefalinas y las dinorfinas. 

 

Su papel en la regulación del dolor ha sido estudiado a fondo por décadas, a su vez, las endorfinas se conocen por generar sensaciones de placer y bienestar resultando en que su deficiencia puede llevar a estados de desequilibrio emocional y depresión. 

 

En cuanto a la relación del SOE con la drogadicción, este ejerce la regulación de las propiedades que refuerzan las drogas según la distribución de los receptores y su incremento en relación al consumo. Lo que es lo mismo, este sistema es necesario para que sustancias, como la nicotina,  la cocaína y el alcohol, desencadenen efectos placenteros. 

 

En este proceso también participan las neuronas GABAérgicas y las neuronas dopaminérgicas en procesos de inhibición y excitación en el orden correspondiente.

Psicología y mecanismos neurales del comportamiento

El objetivo de estudiar el sistema nervioso se comparte entre diversas disciplinas como la neurología, la neuroanatomía y la neurofisiología. Estas áreas han sido agrupadas dentro de las neurociencias y aquella que se encarga de explicar su relación directa con el comportamiento es la psicobiología.

 

Esta orientación neurocientífica que también se denomina neurociencia conductual, se especializa en la relación del sistema nervioso con el comportamiento, la motivación, emociones y cogniciones. Sin embargo, esto abarca diversos enfoques, métodos y objetivos de investigación cuyos avances dependen estrechamente de las herramientas y equipos de laboratorio para apreciar de manera específica el funcionamiento cerebral (como lo puede ser mediante la activación de áreas funcionales del cerebro en una imagen de resonancia magnética).

 

También, abarca otras áreas de estudio científico reconocidas e importantes para la psicología y la medicina: psicofarmacología, psicoendocrinología, psicobiología del desarrollo, psico farmacología y neuropsicología.

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