Los estados de conciencia en psicología

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Nuestro cerebro establece contacto con el ambiente para poder desenvolvernos en él, esto se lleva a cabo mediante dos sistemas: el sistema de la consciencia y el sistema de percepción; La percepción incluye la capacidad para recibir información auditiva, visual, olfativa, gustativa y táctil. Conocer los estados de conciencia y sus características es importante para discernir entre niveles normales de conocimiento en determinadas circunstancias y patologías que requieren atención inmediata.

Conciencia

Estado de consciencia

Se trata del acto psíquico de percibir los estímulos internos y externos haciendo posible que las personas podamos sentir, pensar, decidir y actuar de forma unitaria conformando lo que se denomina un “Yo total”. Además, permite el reconocimiento de la propia experiencia como estructura de la organización de la vida y el ser.

 

La conciencia permite identificar que los fenómenos que suceden dentro de nuestro aparato cognitivo son propios y hace posible diferenciarlos y a los estímulos del entorno. Por lo tanto, la conciencia no puede considerarse una simple función debido a que sin esta no sería posible integrar ninguna de las funciones cognitivas que se dan en el sistema nervioso y cuentan un filtro que permite discriminar y seleccionar los estímulos que sean relevantes. 

 

Asimismo, si el campo de conciencia exagera su apertura puede ocurrir una inundación de estímulos por lo que la información sensorial perdería su beneficio. No obstante, en su funcionamiento natural este campo varía a lo largo del día estrechándose ante la fatiga, el sueño o la monotonía de estímulos y ampliándose en momentos de mayor interés o de estimulación más intensa; el punto eficiente se encuentra en un rango determinado donde se mantiene la capacidad para el procesamiento.

Niveles principales de conciencia

  1. El conocimiento es un estado de vigilia en el que se puede recibir y comprender todo lo que sucede en el ambiente, hablar, moverse y responder.
  2. Cuando una persona puede percibir su entorno pero no puede responder con normalidad se encuentra en un estado de conocimiento reducido, por ejemplo, cuando acabamos de despertar, puede no responder, tiene la mirada fija y es posible que no presente expresiones faciales. Posiblemente no recuerde lo que sucedió.
  3. La pérdida de conocimiento se da cuando una persona no responde a lo que sucede a su alrededor y no está “despierto”. Algunas de sus formas son el desmayo, el coma y la anestesia general.

 

Alteración del estado de conciencia

Es la situación de un paciente que se encuentra ante fallas o lesiones neurológicas, su capacidad para interactuar y comprender la realidad y la pérdida de funciones motoras conscientes e inconscientes. Los trastornos de la conciencia suelen ser intermitentes o fluctuantes, cuando se debe a daños en áreas del sistema nervioso como la corteza cerebral se pueden recuperar las áreas afectadas y recobrar la conciencia. De la misma forma, en enfermedades crónicas de la corteza cerebral la conciencia es de las primeras funciones en recuperarse cuando los daños son reversibles.

Estados de conciencia

En relación a los niveles de conciencia se encuentran los estados de conciencia, que tienen lugar ante determinadas alteraciones de la conciencia o psicopatología de la función y pueden ser transitorios o mantenerse por un largo periodo de tiempo. Asimismo, la conciencia se desvanece por sueño profundo o estados como la anestesia general y se relaciona directamente con determinadas estructuras cerebrales según el funcionamiento de cada una de ellas.

Coma

El término proviene del significado “sueño profundo” y se caracteriza por una ausencia total de vigilia, relaciones y del fenómeno despertar que en raras ocasiones dura más de cuatro semanas y puede alargarse durante meses o incluso años. Su estadio más grave es la falla cerebral y neurológica que podría evolucionar a favor o llevar a un estado vegetativo o de muerte cerebral.

Estado vegetativo

Es la recuperación del estado de vigilia con pérdida del contenido de conciencia tras un estado de coma, se mantienen las funciones cardiorrespiratorias y el buen estado de los pares craneales. Por otra parte, el estado vegetativo permanente es de más de 12 meses en daño encefálico traumático y sólo más de tres meses en el no traumático.

Estado de conciencia mínima 

Se da por alteraciones globales de conciencia que incluye elementos de la vigilia, se puede apreciar como estados intermitentes de conciencia de sí mismo o del medio ambiente.

Delirium

Alteración de la cognición en la que ocurre una disminución de la atención, pensamiento desorganizado, cambios en el contenido de conciencia y la evolución del estado es fluctuante. Se presentan a la vez elementos de despertar y cierto nivel de percepción de sí mismo y del entorno.

 

Síndrome de enclaustramiento

No se trata de una alteración del estado de conciencia pero puede confundirse con una. Se conserva la vigilia y el contenido de conciencia en presencia de cuadriplejia y anartria por una lesión en la protuberancia ventral. Se pueden mantener capacidades como los movimientos oculares verticales y parpadeo.

 

Obnubilación

Es una alteración moderada de la vigilia donde la atención se enfoca sólo en un punto fijo.

Estupor

Se caracteriza por una pérdida de las respuestas a órdenes verbales pero mantiene una reacción normal ante el dolor y puede discriminar dónde se recibe el estímulo doloroso.

Somnolencia

Tendencia al sueño que se da de forma natural, se conservan respuestas apropiadas ante órdenes verbales simples y complejas, del mismo modo que los estímulos dolorosos pero con una disminución de la comprensión, el razonamiento y la coherencia.

 

Mutismo aquinético

Se conserva el estado de vigilia pero no ejerce respuestas a los estímulos, ausencia de reflejos anormales o de espasmos, de este modo, se confirma que las vías corticoespinales se mantienen en buen estado.

Coma inducido o iatrogénico

Es un estado de coma que se causa por sedantes que se efectúa en caso de una patología o lesión cerebral que aumente la presión intracraneana, reducen el metabolismo y el flujo cerebral a favor de las funciones que ocurren en el tallo cerebral. Un ejemplo, de estos casos que no se debe a una patología neurológica se da cuando se necesita ventilación mecánica para un paciente que durará más de lo habitual.

 

 

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