Mitos y verdades sobre la psicoterapia

consultorio de la psicoterapia

La psicoterapia es el mejor recurso que podemos aprovechar para cambiar conductas y pensamientos que nos generan malestar o síntomas físicos y psicológicos. A pesar de toda la información referente a esta área de la salud y a la concientización sobre la importancia de la salud mental, gran parte de la sociedad se encuentra llena de estereotipos y tabúes acerca de este proceso.

Muchas veces las únicas referencias palpables a los psicólogos se reciben en películas o novelas donde una persona con bata o traje muestra unas cuantas imágenes al paciente y le pregunta “¿cómo te sientes con eso?”. La verdad es que este proceso implica mucho más que eso y muchas ideas al respecto no son más que mitos.

La psicoterapia y sus enfoques 

consultorio de la psicoterapiaLa psicoterapia no tiene que ser sinónimo de batas blancas o un diván, existen varias modalidades basadas en distintos enfoques teóricos. Se basa simplemente en la lentilla que se va a poner el especialista para el apoyo teórico de su trabajo y el tipo de técnicas a implementar. En este sentido, podemos encontrar que la misma relación profesional entre un paciente y su terapeuta puede variar en cuanto a la modalidad de aplicación y a los distintos casos en que se ha demostrado mayor efectividad.

Los tres grandes enfoques de psicoterapia son:

Terapia psicoanalítica y psicodinámica

El psicoanálisis se basa en el principio de que nuestro malestar proviene de emociones y procesos inconscientes, de este modo explora las pequeñas manifestaciones del inconsciente mediante la escucha activa para hallar patrones de pensamiento y comportamiento. Este enfoque busca liberar las ansiedades reprimidas que provienen de nuestra infancia por lo tanto es un proceso que busca a profundidad para que el paciente sea consciente de por qué se conduce de ciertas maneras y pueda elegir cómo posicionarse ante las mismas situaciones.

Por otra parte, la terapia psicodinámica breve nace de la psicoanalítica pero ha demostrado éxito y efectos terapéuticos demostrados en numerosos casos alrededor del mundo. Esto se debe a que implementa técnicas directas además de la asociación libre como la atención flotante, interpretaciones y señalamientos, facilitando cada acto de conciencia sobre causas profundas e implementando “tareas” que le permitan desenvolverse mientras atraviesa su proceso. 

Terapias Cognitivo-conductuales

La psicoterapia cognitivo-conductual se enfoca en modificar conductas indeseadas o desadaptativas mediante cambios en nuestros esquemas de pensamiento?¿Nos harán un cambio de chip? No, pero sus técnicas se basan en revelar los sesgos y distorsiones que constantemente mantenemos respecto a ciertos temas y que nos generan malestar. Del mismo modo con los trastornos o psicopatología, en especial ha sido exitoso en planes terapéuticos para tratar la ansiedad y la depresión. 

Las terapias basadas en la vinculación de la cognición y la conducta de mayor renombre son la psicoterapia racional emotiva de Ellis y la terapia cognitiva de Beck.

Terapias humanistas

Las terapias humanistas se basan en los principios de la psicología humanista, el terapeuta se encarga de hacer consciente al paciente de sus dificultades y desarrollar sus recursos para poder afrontarlas en función a distintas técnicas que permiten explorar nuestras emociones y creencias. 

En estos procesos será vital la autenticidad, de comprensión y de aceptación, por ejemplo, en la psicoterapia Gestalt el cliente vivirá una experiencia nueva en cada sesión, invitándolo a redescubrirse y mostrarse tal cual es. Para el humanismo todos contamos con un potencial que se encuentra interrumpido y para lograr este objetivo la psicoterapia Gestalt se enfoca en el presente bajo el principio de que en cada encuentro somos personas nuevas. Otros enfoques relevantes son la psicoterapia centrada en Cliente de Rogers y la Logoterapia.

¿Cuáles son los mitos más comunes sobre la psicoterapia?

Ahora que tienes una idea de las distintas vertientes de psicoterapia que existen contarás con la información necesaria para elegir el enfoque con el que te sientas identificado. Por otra parte, es esencial contar con las expectativas correctas en torno a lo que implica el tratamiento por la palabra, permitiéndonos salir de generalizaciones que puedan intervenir en nuestro proceso. 

“No necesito psicoterapia porque no estoy loco”

El estereotipo del psicólogo que sólo se dedica a trastornos psicóticos es tan viejo que muchas veces olvidamos que sigue estando presente en la sociedad. Las creencias transmitidas de generación en generación pueden ser irracionales como este supuesto y recaen en la ignorancia de la repetición. Incluso un paciente puede sentirse con mayor malestar por pensar de este modo cuando ha colocado la terapia como último recurso pudiendo tratar con un problema de menor gravedad si se acude a tiempo. 

Muchas veces, los medios han sido los responsables de reforzar este mito y al contrario, una persona que decide acudir a psicoterapia se valora a sí misma y se interesa por conocerse mejor, aprender técnicas que le permitan sobrellevar sus síntomas y finalmente reducirlos. En efecto, la psicoterapia es el medio tanto para tratar una psicopatología como para mejorar nuestras habilidades y permitirnos crecer como individuos.

Pagas solo para hablar y que alguien te escuche

¿Eres de los que piensa que para pagar por hablar mejor contarle a tus amigos? Quizás has escuchado este pensamiento pero no has sabido bien cómo lo puedes refutar. La verdad es que en la relación terapeuta-paciente se manejan muchos más significados que en una amistad, el profesional de la salud mental está preparado para asumir tu experiencia subjetiva desde su objetividad, sin aconsejar, juzgar, ni interpretar (desde el yo) lo que expresas. Gracias a esta imparcialidad y su preparación para hacer señalamientos puedes descubrir cosas que no te habías planteado con anterioridad. 

Los conocimientos que comparte el psicólogo y sus intervenciones potencian las habilidades de cada paciente y la toma de consciencia. De este modo, es importante aceptar que no sólo se trata de conversar y tus experiencias pasarán a formar parte de un objetivo que puede tratarse, por ejemplo, de mejorar los niveles de autoestima, cambiar hábitos desadaptativos o manejar ciertas reacciones ante emociones desagradables.

Quienes acuden a psicoterapia son débiles

Este principio es absurdo y a pesar de ello es una creencia vigente en la sociedad. Ya sea por presentar problemas como depresión, ansiedad, trastornos de la alimentación o necesidad para afrontar circunstancias difíciles, acudir a un profesional de la salud mental no tiene nada que ver con debilidad. Asimismo, necesitar orientación o tratamiento (ya sea psicoterapéutico o una prescripción médica) es humano, recibir apoyo para sanar brechas emocionales es tan importante como curar un resfriado para que no se convierta en neumonía.

Todo va a estar bien estando en psicoterapia

El mayor mito acerca de la psicoterapia es que esta tiene todas las respuestas.   El factor curativo no se encuentra en el psicoterapeuta, es la reciprocidad entre el paciente y el terapeuta y la labor que comparten. Así como hay mitos que ponen en duda la necesidad de la psicoterapia, es común que las personas tengan la idea de que los cambios que podrán apreciar serán rápidos y efectivos. 

Encontrar las respuestas es un proceso continuo que depende de una relación mutua de trabajo entre ambas partes. En este aspecto, no todo en la vida puede ser dicha y lo que obtendrás serán herramientas para actuar ante las dificultades, del mismo modo es un proceso con recaídas y tropiezos donde la aceptación nos ayuda a ser más comprensivos con nosotros mismos.

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