¿Existen ingredientes para la felicidad? Expectativa vs realidad

la felicidad en una chica

La felicidad es una emoción primaria que genera una sensación agradable de bienestar y realización, todos estamos familiarizados con lo que quiere decir la felicidad y coincidimos en que mantener ese estado es un deseo colectivo desde los principios de la historia humana. Sin embargo, el concepto de felicidad como equilibrio y plenitud a largo plazo no es tan realista como hemos querido verlo. ¿Qué nos hace falta realmente para ser felices durante nuestra vida si constantemente nos encontramos con obstáculos y situaciones críticas donde la oscuridad nos envuelve? Mantener un estado de plenitud por mucho tiempo tendrá sus condiciones, te presentamos la realidad sobre este tema.

La felicidad como objetivo de vida

La sociedad de hoy en día ha establecido tendencias, estándares y presión para casi cualquier aspecto de la vida cotidiana y lamentándolo mucho la felicidad, no es la excepción. Actualmente las personas viven tanto estresadas cómo preocupadas por alcanzar la felicidad, pero si la felicidad es causante de alegría y satisfacción y viceversa, ¿por qué pasar por malos momentos para encontrarla? Pues resulta que la felicidad no es la meta, es el camino. 

“Cuando sea grande quiero ser feliz” es una frase que se ha viralizado en los últimos años y aunque tiene una buena intención, ya que puede reflejar el deseo por dedicarnos a lo que nos apasione y no a un designio social o una elección basada en lo económico, en realidad esta premisa de ha deformado por las expectativas sociales de  lo que puede representar el éxito. Afuera hay muchas señales que gritan que ser feliz se basa esencialmente en poseer gran poder adquisitivo, conseguir un estatus social alto, una familia perfecta, una carrera de prestigio cursada en una universidad de excelente reputación, muchísimos amigos, belleza, entre otros. 

Si nuestra meta de vida es ser felices, pero buscamos cosechar la felicidad impuesta por la sociedad, simplemente no estamos viviendo. La felicidad depende de cada persona y es tan subjetiva como diversa.

¿Cuáles podrían ser los ingredientes para la felicidad?

la felicidad con amigosPara algunos la felicidad es el conocimiento, para otros es la habilidad de ignorar ciertos aspectos. Para ciertas personas la felicidad consiste en tener una innumerable cantidad de amigos y para otros es la dicha de contar con unos pocos que son sinónimo de calidad, todas estas preferencias pueden significar felicidad, siempre y cuando sea una decisión propia y lo que alegre cada día. 

Por lo que los ingredientes para la felicidad son pocos, incluyen: confianza, humildad, elección propia, ser agradecido por lo que se mantiene, esperar con ansias lo que pueda venir y lo más importante. 

Para mantener un equilibrio que incremente ese bienestar a largo plazo se puede elegir reforzar y practicar los siguientes aspectos

Amor propio: cuido mi cuerpo y mi salud

El amor propio no solo se trata de hacerse una rutina de skincare o regalarse un pastel después del trabajo, más que eso es escuchar tus propias necesidades, llevar una alimentación balanceada y darse tiempo para las horas de comida, tomar suficiente agua al día y practicar buenos hábitos de sueño.

Si nuestro cuerpo no logra una homeostasis interior, física y completa nuestras emociones no podrán estar en su mejor potencial.

Vivir en el presente

No se trata de perseguir una felicidad de “cuando yo tenga” o “cuando esté en…”, se trata de tomar la responsabilidad cada día y de considerar que fue valioso en algún aspecto para contribuir a mi propio bienestar. Aunque todos podemos pasar por tensiones no es la idea sobreponer trabajo, desgaste y esfuerzos a la salud y la paz mental. Trabajar la predisposición y la ansiedad es un proceso de acompañamiento con un profesional de la salud mental que puede ser necesario ante malestar significativo por lo que podrá suceder o no.

El cambio es crecimiento

Aspectos tan sencillos como mover de posición los muebles de casa pueden transmitirnos una gran energía positiva que modifique nuestro estado de ánimo, aplica esto a tu propio hogar interno, a tu trabajo y a esas oportunidades que quieres probar pero no te has atrevido antes.

Confrontar nuestros pensamientos con la realidad

Los pensamientos catastróficos y otras distorsiones cognitivas como las generalizaciones, la predisposición y las autoverbalizaciones negativas pueden sembrar tristeza y desesperanza en nosotros. ¿Cuántas veces nos hemos detenido a comprender que estamos pensando de cierto modo sobre un tema mucho más extenso o sobre nosotros mismos minimizándonos o realizando calificaciones hostiles que afectan nuestra autoestima.

Tomate un momento para posicionarse fuera de distintas situaciones y observa  desde otro punto de vista. En ocasiones necesitamos acudir a psicoterapia para identificar sesgos.

Explora nuevos espacios y experiencias

Mantente en constante movimiento, descubriendo nuevos espacios, experiencias y conocimientos, las rutinas pueden ser agradables para quienes prefieren la estabilidad, sin embargo rompe tus propios patrones, aprende algo nuevo y siempre colócate retos que te motivan a crecer. Viajar y conocer nuevos lugares y culturas es, en términos generales, una gran fuente de aprendizaje.

Todas las emociones son válidas e importantes

la felicidad en una chicaLa felicidad como sinónimo de bienestar general es el concepto que hemos valorado y se puede referir a una sensación que se mantiene en el tiempo. No obstante, la felicidad como emoción, al igual que todas ellas: tristeza, miedo, desagrado, vergüenza, culpa o enojo son reacciones emocionales que se presentan ante diversas situaciones que categorizamos de distintas formas en función a nuestros esquemas emocionales.

Creer que viviremos toda una vida sin sentir tristeza, enojo o incertidumbre es una fantasía que se aleja totalmente de la realidad y puede llevarnos a la positividad tóxica de negar nuestras emociones. Sean agradables o desagradables las emociones se experimentan y sólo podemos cambiar nuestra forma de posicionarnos ante ellas y actuar. Toma importancia a tus decisiones y podrás conocerte mejor a ti mismo, en caso de que presentes sensación de vacío, tristeza profunda, ansiedad o ira (que puede desencadenar en agresividad) da relevancia a tu sentir lo mejor es acudir a un psicólogo en busca de orientación y ser responsable de tus propias facultades.

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