El funcionamiento de la memoria y sus tipos

memoria del pasado

Gracias a nuestra memoria es posible adquirir todos los conocimientos, recolectar experiencia y aprender desde lo más básico hasta lo más complejo. Esto se debe a que es nuestra capacidad para conservar la información acerca de lo que acontece al presente y poder reconocer lo que hemos percibido en el pasado. Sin embargo, ¿te habías puesto a pensar en que se divide en tipos? Lo más común es que hayas escuchado sobre la memoria a largo y a corto plazo pero hay mucha más tela que cortar sobre sus ramificaciones.

Tipos de memoria 

memoria del pasadoLa memoria es una función cognitiva de relación funcional y estructural con el sistema nervioso central que se relaciona directamente con el aprendizaje y nos permite ser conscientes del paso del tiempo y de nuestras propias vivencias. A su vez, podemos diferenciar distintos tipos de memoria según su particular funcionamiento, aún así, no buscamos separarlos, ya que se mantienen en constante cooperación para permitir su completo funcionamiento y darle sentido tanto a lo externo como a lo interno de cada uno de nosotros. En este caso, para definir quienes somos y cómo posicionarnos en nuestro entorno.

Memoria a corto plazo

Se trata de la capacidad para procesar un recuerdo y mantenerlo durante este proceso, contando con una duración sumamente corta que varía entre los 15 o 30 segundos. A su vez, esta cuenta con un subtipo que es la memoria operativa.

Memoria operativa

Es capaz de almacenar información temporalmente por lo que también es llamada “memoria de trabajo”. Esta nos permite mantener los elementos necesarios para realizar una actividad y se conforma por tres subsistemas:

  • Bucle fonológico o lazo articulatorio: se encarga de almacenar, mantener y manipular temporalmente la información verbal, siendo capaz de intervenir en el aprendizaje de la lectura y la escritura.
  • Agenda Visoespacial: almacena de forma temporal la información de tipo visual y espacial. 
  • Ejecutivo central: es una clase de centro operativo capaz de controlar, planificar y organizar el funcionamiento y las actividades de los subsistemas anteriores.

Memoria a largo plazo

Almacena y clasifica toda nuestra experiencia, incluyendo los valores, creencias, metas propias, habilidades motoras, entre muchas otras. De este modo, es posible que accedamos a ellas en el momento en que las necesitemos. No obstante, tiene una capacidad limitada que se basa en los procesos de codificación, almacenamiento, organización y recuperación. A su vez, esta se divide en dos subtipos, la memoria explícita y la memoria implícita.

 

Memoria declarativa (explícita) 

Es la encargada de acceder a la información cuando medimos de una intención para recordar ciertos hechos, eventos, palabras y relatos. Incluyendo por una parte, la memoria episódica que se dedica a la información de acontecimientos pasados y la relación espacio-tiempo entre dichos recuerdos, recibiendo y almacenando a modo de “memoria autobiográfica” por permitirnos contar anécdotas. 

Por otra parte, la memoria semántica es precisa para poder utilizar el lenguaje y manipular toda clase de símbolos y conceptos que somos capaces de almacenar y evocar.

 

Memoria procedimental (implícita): 

Almacena y recupera de manera inconsciente y nada intencionada toda clase de habilidades, destrezas perceptivas, hábitos y conocimientos generales sobre el mundo circundante que solo podemos ejecutar mediante acciones y reacciones. Un ejemplo de esto sería recordar cómo cepillar tu cabello o masticar al comer.

Esta a su vez se divide en memoria semántica y episódica. La primera hace referencia a la información registrada a lo largo de toda la vida personal, incluye desde conocimientos históricos, geográficos y científicos hasta el nombre de tu mascota, las personas y toda clase de objetos con su significado; Su nombre se debe también, a que es indispensable para hacer uso del lenguaje.

Ahora bien, la memoria episódica nos aporta datos concretos o experiencias personales como el día que cumplimos 15 años, la primera cita con nuestra pareja o el día que nos caímos de bruces en la calle. Usualmente se evocan mucho mejor las experiencias asociadas a emociones fuertes.

 

Fases de la memoria

memoria selectivaEn consideración de lo anteriormente planteado, la memoria es parte de nuestras propiedades individuales y nos permite desarrollarnos como seres intelectuales y asegurar nuestro crecimiento cognoscitivo. En tanto, consta de varias fases que le permiten desde recabar dichas experiencias hasta el proceso de traerlas al presente nuevamente a manera de recuerdos. Así pues, podemos describirlas del siguiente modo: 

  • Codificación: es aquel proceso en el cual el sistema nervioso central prepara la información para ser almacenada, durante la cual la concentración, la atención y la motivación son aspectos fundamentales para permitirle pasar a la siguiente fase.
  • Almacenamiento: se trata de retener dicha información en la memoria para utilizarla posteriormente ante la necesidad de dicho conocimiento.
  • Recuperación: es la capacidad para hallar y tomar de vuelta la información que vaciamos en nuestra memoria. Evocar un recuerdo se conoce como “recordar” y es una acción que hacemos cientos de veces en un mismo día.

¿Dónde se almacenan los recuerdos?

Desde el punto de vista neuropsicológico podemos hablar de la memoria como una función cognitiva capaz de registrar, codificar, consolidar, retener, almacenar y evocar. En este aspecto, comprendemos que nuestra mente se encarga de este proceso y por ello debemos de poder identificar cómo el funcionamiento cerebral permite esta maravilla de proceso psicológico.

En primer lugar, las estructuras cerebrales que se han relacionado con la memoria (a corto y largo plazo) son el hipocampo, el tálamo, amígdala (lóbulo temporal) y los cuerpos mamilares, entre otras. Por ejemplo, el hipocampo se encarga del reconocimiento de lugares y espacios. Además, el individuo como ser de experiencia se desarrolla mediante su aprendizaje empírico y la manera en que este conocimiento determina futuras respuestas fortalece determinadas conexiones sinápticas y genera nuevas interconexiones para reaccionar de forma más rápida y eficiente ante ciertos estímulos.

Todo lo que aprendemos constituye la memoria y serán determinadas experiencias las que generen cambios neuroquímicos en determinadas regiones cerebrales donde la participación de diversos neurotransmisores se encabeza por la presencia de acetilcolina. De este modo, dichas regiones neuronales permiten cambios en el sistema nervioso y posibilitan la memoria a largo plazo.

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