Depresión: ¿Qué es y cómo salir de ella? Algunos consejos prácticos

El término ‘depresión’ está presente en el más cotidiano de los vocablos. Y es que todos los seres humanos experimentamos distintos sentimientos. Es lógico a veces sentirse muy feliz, disfrutar y también es lógico que a veces estemos tristes. Si pensamos en un niño por ejemplo, cuando él se enfrenta a situaciones dónde espera la cercanía de su madre se pondrá triste si no la tiene; por el contrario en ocasiones cuando la consigue experimentara una sensación que podríamos entender como felicidad.

Al encontrarnos en el mundo adulto nuestras emociones se encuentran de alguna forma más “socializadas” y desde ahí hay una mayor regulación en el entorno. Aunque podríamos creer que “andar feliz o bien” es lo esperable, en ocasiones nos enfrentamos a situaciones que nos hacen sentirnos mal, tristes, melancólicos. En general, hay persona que viven estas sensaciones de tristeza como algo poco grato y que realmente quisieran evitar. Y nos es raro escuchar a una persona decir que tiene depresión o que cree tenerla. Si bien es cierto todos pasamos momentos tristes, pero ¿cuál es el límite donde esta sensación de tristeza puede ser considerada como un cuadro depresivo?

¿Yo me siento triste a veces, eso es depresión?

Hay ocasiones en que las personas se sienten un poco más tristes de lo habitual, esa tristeza puede no necesariamente indicar un cuadro depresivo. Todas las personas pasamos por períodos donde las distintas situaciones experimentadas desembocan en sentirnos mal y lo normal sería que esas situaciones nos afecten y nos hagan sentirnos más tristes. ¿Hasta qué punto entonces está tristeza es algo “normal”? Cuando nos sentimos tristes generalmente tendemos a hacer lo posible por continuar con nuestras actividades, de alguna manera nos autoimponemos el seguir funcionando en nuestra cotidianidad, por otra parte el cuadro depresivo puede entenderse como tal cuando se vuelve una sensación constante en la persona, es decir se mantiene por un período prolongado de tiempo.

¿Cómo podria experimentarse un cuadro depresivo?

depresion“Creo que tengo depresión…no tengo ánimo de hacer nada…creo que haciendo esas cosas estaría mejor pero finalmente no las hago…siento que mi cuerpo no se puede mover…No me dan ganas de salir de mi cama…a veces siento que no tengo ganas de vivir…la vida no es algo bueno”…No soy feliz…”

¿Alguna vez nos hemos sentido así? ¿Podemos dejar de lado estas sensaciones?

Hay momentos en los que es posible experimentar una sensación en la que nos vemos sin la capacidad de disfrutar instancias que generalmente nos parecen atractiva. Otras veces pareciera que nada nos motiva a levantarnos y darle marcha al día a día.

Por una parte esta sensación ha “aparecido” luego de una situación experimentada por la persona, tal como la muerte de un familiar, la separación de una pareja de años, la pérdida del trabajo y otras más.

En el caso de la muerte de un familiar por ejemplo, es esperable que la persona tenga un período de tristeza donde pasa por distintas fases, pero no es esperable que esta sensación se mantenga a lo largo de la vida, sino más bien queda ser de alguna manera superada por la persona.

Cuando esta sensación comienza a configurarse como una constante, o bien no recuerdan la última vez que pudieron experimentar algo así como la felicidad es probable que la persona esté pasando por lo que hemos denominado como un cuadro depresivo.

Pero, ¿qué podría pasar con una persona que no tiene el deseo ni el interés de conectarse con las actividades cotidianas?

Uno de los aspectos que pueden ser afectados a partir de esta falta de interés, falta de deseo de disfrutar y de hacer las actividades cotidianas es que pueden deteriorarse las relaciones sociales, laborales e incluso familiares; ya que la persona no siente el deseo de participar en ellas. Del mismo modo puede verse afectada la propia subjetividad, ya que ¿cuál es el autoconcepto de una persona que padece este cuadro? Bueno este aspecto puede ser variado, pero en ocasiones los pacientes que han perdido el interés y ganas de disfrutar en muchas cosas tienden a preguntarse o a verse a sí mismo en términos de ¿qué contacto tiene con su propia vida? ¿De qué sirve vivir así? Podrían aparecer sentimientos de poco valor de la propia vida, inutilidad e incapacidad en relación a sí mismo.

¿Qué alternativa tengo si creo que tengo depresión?

En general las personas que vienen a sesión señalan necesitar ayuda o buscan en la instancia de la psicoterapia una última alternativa para aliviar estas sensaciones.

En algunos casos tienen grandes expectativas en relación a lo que pueden lograr asistiendo, pero en otras lo hacen básicamente porque “ya no se puede perder nada”. Usualmente la pregunta que traen es, ¿puedo salir de esto? ¿Es posible sentirme mejor?¿Puedo volver a disfrutar, a ser feliz, puede ser todo como antes? Pues bien, las respuestas a estas preguntas tienen que ver principalmente con cómo enfrentar esta situación y con como la persona percibe esta sensación de falta de ánimo.

En el trascurso de una depresión en usual que la persona sienta y dude si podrá volver a sentir nuevamente feliz, si podrá seguir adelante con su vida y si finalmente podrá dejar este momento atrás.

En la terapia la idea es trabajar en base a lo que trae la persona a sesión, de los temas que son relevantes para ella y en un trabajo en conjunto ir conociendo de mejor manera con qué tienen que ver estas sensaciones de modo que la persona pueda ir abriéndose paso desde su forma de conocer y comprender el mundo. El tratamiento psicoterapéutico tiene por objeto que la persona pueda conectarse nuevamente con sus gustos y sus deseos de disfrutar la vida orientándose a poder concretar este disfrute desde su posición actual en el mundo.