fbpx

¿Cómo podemos sentirnos más motivados? La motivación como herramienta

La motivación

En ocasiones las metas que nos colocamos requieren de tiempo y dedicación durante un lapso de tiempo determinado para lograr llevarlas a cabo ¿sientes que por mucho que necesites cumplir con una tarea no terminas de ponerte a ello o desistes después de haber comenzado? En este proceso interviene la motivación y sus elementos, siendo necesario emplear un cambio de perspectiva o de rutina para sentirnos más a gusto y lograr lo que deseamos o necesitamos hacer.

Qué es la motivación 

La motivaciónEs un estado interno, un proceso complejo que activa, orienta y mantiene la conducta. Por ello, intervienen diversas variables biológicas, cognitivas y aprendidas, que condicionan este impulso, su dirección y su intensidad, que va dirigido a una meta u objetivo determinado. 

 

En este sentido, para alcanzar cualquier meta necesitamos de suficiente energía y activación, la capacidad y la colocación de utilizar esa energía durante el tiempo necesario para alcanzar ese propósito (bajar de peso, alcanzar un nuevo idioma, terminar una preparación académica o cambiar una rutina) que deseamos alcanzar. 

 

El neuropsicólogo Alexander Luria sugería que existen determinados criterios para explicar el funcionamiento fisiológico de la motivación. En este sentido, explicaba como distintas necesidades son capaces de activarlo: 

 

Las psicobiológicas, se relaciona a los procesos metabólicos de nuestro cuerpo; las psicogénicas, son aquellas que implican la estimulación sensorial, las necesidades de contacto afectivo, actividad y de percepción y exploración; mientras que las sociogénicas y sociales hacen referencia a las necesidades morales, la responsabilidad, las convicciones, los ideales y proyectos que se orientan al futuro.  

Tipos de motivación

La psicología como ciencia se ha encargado de estudiar los distintos procesos que conciernen al comportamiento humano, uno de estos ha sido el de “motivación” y existen diferentes modelos que explican y segregan su funcionamiento y elementos principales. Según el origen del estímulo la motivación se puede dividir del siguiente modo:

  1. Motivación intrínseca: su origen es interno e independiente de estímulos externos. Incluye recompensas íntimas que satisfacen las necesidades propias: deseos, satisfacción personal, independencia, amor propio o fuerza interior. El gusto de hacer estas cosas se debe a las prioridades, preferencias y gustos de cada quién, en la mayoría de los casos podría decirse que el solo hecho de realizar esas acciones ya es una recompensa. 

 

Los hobbies o pasatiempos entran en esta categoría, también las acciones que realizamos para alcanzar un mayor bienestar. Existen algunos indicadores o características de este concepto que amplían su comprensión:

 

  • La determinación es nuestra capacidad de gestión propia, requiere de que pongamos en práctica tanto la capacidad de decisión como la gestión de un plan para proyectar qué pasos son necesarios para alcanzar la meta.
  • La competencia abarca los conocimientos y habilidades con los que contamos para realizar nuestro proyecto personal, son individuales y nos diferencian de otros.
  • La curiosidad, si se orienta a los propósitos, nos impulsa a indagar sobre aquello que se relaciona a nuestros intereses. Permite que se ejecute una búsqueda de respuestas sin necesitar de estímulos exteriores.
  • Las relaciones interpersonales son esenciales para construir nuestros intereses y proyectos, muchas veces requerimos la imagen de otro para darnos cuenta como nos definimos nosotros mismos.

 

  1. Motivación extrínseca: Esta determinación proviene de consecuencias externas, siendo estas las que determinan laaccs, estas motivan la determinación a cumplir una tarea y van desde el reconocimiento social, la evitación de una consecuencia o castigo o el dinero en remuneración al trabajo. 

 

Según Decí y Ryan (1985) la motivación extrínseca obedece a un conjunto de estadios que van desde lo más externo hasta la integración del propósito como propio. 

 

  • Motivación externa: es la primera etapa (aunque puede ser saltada para integrar alguna de las siguientes), la persona no tiene ningún control sobre esta demanda y consigue alguna gratificación. 
  • Motivación introyectada: La meta aún se orienta a una demanda externa pero la retribución es interna y se relaciona con la autorrealización, la autoestima y los valores morales, a pesar de que la persona no cuenta con el control total.
  • Motivación por integración: En este estadío la motivación ha pasado a ser básicamente intrínseca y se incorpora como un propósito propio peo se diferencia en que no se realiza solo por satisfacción de realizarla, aún así la persona obtiene un mejor rendimiento.

 

Acciones para sentirnos más motivados

Como sabemos, nuestras acciones se dirigen tanto por la motivación intrínseca como la extrínseca, coexistiendo ambos elementos en la mayoría de nuestras decisiones y conductas. Si te sientes desmotivado para hacer aquellas acciones que con el paso del tiempo te llevarán a cumplir tu deseo hay algunas recomendaciones que se pueden poner en práctica para llevar una rutina más amena.

 

Mide tu energía y actívate

Es muy importante considerar que para cualquier acción y más aún una que se mantiene en el tiempo con determinada duración y frecuencia. Cuando sentimos fatiga el tiempo se nos hará corto para cualquier actividad y nos parecerá complicado o tedioso. En estos casos el ejercicio físico y la activación de nuestro cuerpo segrega neurotransmisores que ayudan sentirnos con más energía y mejor humor.

 

Fija tu meta y elige objetivos por cumplir

La motivación se orienta a un propósito y para ello debemos establecer una meta realista, para darle una dirección debemos transformar ese deseo en objetivos que podemos cumplir con acciones. Enfocarnos en cosas pequeñas puede ayudar a nuestra motivación y reducir la frustración por no ver resultados a corto plazo.

 

Si las actividades a realizar no te gustan tu rendimiento se verá afectado, si se trata de razones externas piensa en el resultado que te beneficiará de eso y si es una tarea que alguien más ha colocado para nosotros es posible ver el lado positivo y enfocarnos en lo que más nos agrade para lograr consolidar el objetivo.

 

Comparte los objetivos

Acompañarse de otras personas y comentarles nuestro plan genera una sensación de compromiso con lograrlo, esto también beneficia en encontrar segundas opiniones o recomendaciones para alcanzar la meta y resolver inconvenientes en el camino.

Divide la meta y marca el progreso alcanzado

Es importante hacer más sencillo nuestro camino al dividir los objetivos en tareas más sencillas y avanzar por ellas, al controlar el progreso y tachar algunos pendientes se refuerza la confianza en sí mismo y aumenta la motivación. En estos casos una representación visual o en imágenes puede ayudar a hacerse una mejor idea.

Comparte este artículo

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en pinterest
Compartir en print
Compartir en email