¿Cómo identificar la ansiedad en niños?

Ansiedad en niños

Una de las manifestaciones o trastornos más comunes en niños y adolescentes es la ansiedad en lo que respecta a problemas psicológicos en esta etapa. Los profesionales indican que su prevalencia es más del 10% en estas edades indiferentemente de las características sociodemográficas de la población. A su vez, la ansiedad es un factor de riesgo para otras patologías como la depresión, fobias, abuso de sustancias, problemas familiares y escolares. 

Ansiedad en niños

Ante estas posibles consecuencias y el deterioro del bienestar general es de suma importancia el diagnóstico temprano de la ansiedad, cuando los padres, familiares y maestros pueden distinguir síntomas de ansiedad en los menores se puede acudir con especialistas de la salud mental para una correcta evaluación.

 

Temores del desarrollo vs ansiedad patológica

En el desarrollo de todo individuo existen etapas en las que se manifiestan miedos propios de la etapa evolutiva, estos por sí mismos están dentro de los criterios de normalidad, por ejemplo el miedo a la oscuridad o en edad escolar el temor por hacer una presentación oral en público. No obstante, esto se debe diferenciar de otros casos en que el nerviosismo ante ciertos temas puede ser difícil de manejar, aunque los niños pequeños no expresan lo que sienten por falta de una mayor comprensión sobre sus emociones y ausencia de pensamiento abstracto puede que comenten sobre dolores en el cuerpo antes de acudir a la escuela o presenten dolores diarios de cabeza o de estómago cuando se encuentran en el entorno académico. 

 

Los temores del desarrollo tiene que ver con las manifestaciones de ansiedad según las exigencias del medio que va recibiendo el niño dependiendo de su momento evolutivo, en principio hasta los 5 años, los infantes pueden presentar por ejemplo ansiedad generalizada con síntomas de ansiedad de separación, ansiedad ante el extraño, estímulos discrepantes y otros temores.

 

Al mismo tiempo los niños en edad escolar experimentan ansiedad ante la adecuación, el rechazo parental y las exigencias de rendimiento, así como los daños corporales pudiendo desarrollar fobias específicas, ansiedad generalizada o ansiedad de separación. Ya entrada la edad de la adolescencia los temores también se asocian a hipocondriasis, adecuación social y miedo a la muerte, donde la parte patológica se manifiesta en fobia social y trastornos del adulto. 

Diferencias 

La principal diferencia entre la preocupación normal y la parte patológica de la ansiedad está tanto en la duración de la misma como en la severidad de los síntomas en su duración y frecuencia, así como el malestar significativo del menor. Se debe de tomar en cuenta que la ansiedad es una reacción adaptativa del organismo ante situaciones de estrés o posible riesgo y pasa a ser un desorden al interferir con las situaciones cotidianas o provoca malestar físico prolongado. 

 

Señales para identificar la ansiedad en niños

Para una mejor comprensión se pueden dividir en señales físicas, emocionales y conductuales, deben de haberse presentado por un mínimo de dos semanas y contar con varias de estas en cada categoría.

Señales físicas de ansiedad

  • Es hiperactivo o distraído, en determinadas situaciones sin un diagnóstico de TDAH (aunque la presencia del trastorno no es excluyente, se puede exacerbar) y se observa inquieto o incansable. 
  • Dolores de cabeza o de estómago que no cuentan con un motivo médico aparente y posteriormente se han contrastado con el pediatra de confianza.
  • No ingiere alimentos cuando se encuentra en determinado espacio, como puede ser la escuela, la guardería, en casa o en una actividad extracurricular.  
  • Sólo va al baño en su casa propia y de ser el caso, también en la casa familiar de confianza.  
  • Temblores o sudoración ante estímulos que interpreta como intimidantes.  
  • Insomnio o dificultades para conciliar el sueño, también pueden manifestar pesadillas o sueños estresantes.
  • Náuseas o expresar ganas de vomitar, boca seca o manos húmedas. 
  • Dificultad para respirar y/o palpitaciones cardíacas aceleradas.

Señales emocionales de ansiedad

  • Irritación o enojos que se salen de lo cotidiano y se manifiestan sin motivos claros.
  • Llanto frecuente, posiblemente no pueda explicar por qué llora o no lo comparte con sus padres, pero se pueden presentar casos en que los niños logren identificar sus detonantes y sus sentimientos no deben de ser minimizados. 
  • Hipersensibilidad emocional.
  • Ataques de pánico
  • Temor elevado por equivocarse o cometer errores pequeños. 
  • Miedo excesivo y rechazo por una situación, objeto o animal. 
  • Preocupaciones por eventos futuros, “miedo a que pasen cosas malas” o por desafíos distantes que tendrá que afrontar cuando se encuentre en otra etapa evolutiva. 
  • Teme o se altera cuando debe quedarse en algún lugar sin sus figuras de apego más significativas, puede ser casa de parientes o en el colegio. 

Señales conductuales de ansiedad

  • Evita las situaciones sociales, en especial aquellas demandantes o donde debe participar para probar alguna capacidad, una situación muy común se da en el aula de clases negándose a participar. Del mismo modo puede ocurrir con eventos, fiestas de cumpleaños o actividades que fortalecen ciertas habilidades donde se hallan otros niños.
  • Preguntas repetitivas que comienzan de la forma “¿y si…?” que tienden a orientarse a pensamientos catastróficos, situaciones que causan temor o inseguridad.
  • Es callado o se identifica preocupación al momento de trabajar en equipo con pares. 
  • Aislamiento social, en el caso de los niños puede ser mantenerse solo en el recreo.
  • Búsqueda de aprobación constante con sus figuras de apego, pueden ser padres, maestros o cuidadores pero también sucede al encontrarse con compañeros y amigos.
  • Decir que no puede hacer algo antes de intentarlo o a pesar de que lo haya podido hacer en el pasado. 
  • Crisis o pataletas con frecuencia e intensidad mayor a la habitual en niños de su edad.

 

El Trastorno de Ansiedad Generalizada en niños 

 

En ocasiones es difícil para los padres identificar los síntomas de TAG ya que los niños presentan dificultad para expresar sus emociones, asociar los eventos con aquello que manifiestan y contar sus miedos, los cuales muchas veces son pasados por alto al considerar que unas palabras de aliento pueden llevarlos a superarlos rápidamente. Cuando se activa la ansiedad el cuerpo del niño se activa para reaccionar de forma “lucha o huida” y el incremento de adrenalina afecta sus pulmones, estómago y sistema nervioso central.  

 

Por ello, ante sospechas se debe llevar a cabo una correcta evaluación y diagnóstico diferencial ya que el TAG es de los trastornos con mayor porcentaje de incidencia en niños, después del Trastorno de ansiedad por separación y al cual le sigue la fobia específica, fobia social y el mutismo selectivo. 

Comparte este artículo