Ataque de Pánico: ¿Síntoma o Trastorno?

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Miedo. Sensación de locura, de descontrol absoluto. Uno de los motivos de consulta más frecuentes el día de hoy es el ataque de pánico. Pero, ¿Qué es? ¿Por qué se da? ¿Cómo prevenirlo?

Los ataques de pánico son cada vez más comunes en la población general, por lo que han ganado la atención de investigadores alrededor de todo el mundo. Se han asociado a situaciones de estrés y ansiedad que podrían explicar su aparición. Se dan muchas veces como síntoma en trastornos de ansiedad o TOC, pero también de manera independiente. Entonces… ¿Son un Trastorno como tal o un Síntoma de algo más? .

¿Qué es un ataque de pánico?

Un ataque de pánico es la aparición súbita de un miedo intenso o malestar intenso, que alcanza su máxima expresión en aproximadamente 10 minutos y termina en unos 20-30 minutos. Los síntomas de una crisis como esta son sudoración, aumento de la frecuencia cardíaca, temblores, sensación de ahogo o dificultad para respirar, molestias en el tórax, entre otros. El síntoma más común es un gran miedo a volverse loco, perder el control o morir. Es por esto que los ataques de pánico generan gran inquietud en quién los vive.

ataque de panicoEstos ataques se dan generalmente como un síntoma en situaciones de gran estrés o en trastornos de ansiedad. En este caso, no corresponden a un trastorno como tal.

Para calificar los ataques de pánico como un trastorno de pánico es necesaria la presencia persistente de miedo a tener otro ataque de pánico, comportamientos preventivos para evitar tenerlos nuevamente y miedo a las consecuencias de éstos, durante al menos un mes.

Muchos de las personas con trastorno de pánico presentan, además, agorafobia, la cual se caracteriza por un gran miedo a salir del hogar, miedo a quedarse solos o miedo a estar lejos del hogar al sentirse vulnerables o desprotegidos.

¿Por qué se producen?

Lo primero que hay que saber acerca de ellos es que los signos de un ataque de pánico corresponden al cuerpo preparándose para una situación de peligro, por lo que no es una enfermedad, ni es peligroso para la persona que lo vive. Si bien en el caso de estas crisis muchas veces no existe una amenaza presente a la cual reaccionar.

En la mayoría de los casos, el primer ataque de pánico, se da en un contexto que sí presenta una amenaza para la persona, si bien no tiene que ser física. Puede ser una situación de gran ansiedad, preocupación u otro, pero que tiene una gran importancia para la persona. En este caso, la crisis de pánico tiene un significado específico para la persona que lo vive. Sin embargo, los siguientes pierden este significado. Esto quiere decir que los ataques de pánico siguientes, se pueden dar en cualquier situación y contexto, y comenzar desde un estado de relajación o de ansiedad. Los ataques se transforman en un mecanismo que oculta el significado que lo generó en primer lugar, ya que la mayor parte de las veces, éste rompe con el sentido de vida que tiene la persona.

Después del primer ataque de pánico, las personas empiezan a enfocarse mucho más en las sensaciones del cuerpo. Cuando una emoción genera sensaciones parecidas a las del ataque, se sienten incontrolables, amenazadoras y se anticipa otra crisis. Al enfocarse en las emociones que está sintiendo, al poner la atención sobre esas sensaciones, comienza el miedo: fuertes y rápidos latidos del corazón, respiración acelerada, sudor, etc. Esto signfica que la persona está reaccionando a su cuerpo y a las emociones, de la misma manera en que reaccionaría ante el peligro. La persona se encierra en las sensaciones del cuerpo y las aumenta, creando una sensación de que la situación es inevitable.

Además del componente corporal, existe un fuerte componente cognitivo, el cual lleva a las personas a pensar que situaciones de ansiedad y estrés, que generan sensaciones corporales, son peligrosas y por tanto se enfocan en ellas y en no tenerlas, lo que claramente es imposible. Son personas muy sensibles a lo que sienten y por esto, piensan sobre ello constantemente.

¿Cómo se trata un Trastorno de Pánico?

Los trastornos de pánico tienen generalmente un doble tratamiento; de psicoterapia y farmacológico. Éste último, es necesario en casos donde el miedo generado por la presencia de las crisis de pánico es tan alto, que no le permite a la persona desarrollar sus actividades diarias con normalidad. Sin embargo, en casos más leves, no siempre es necesario el uso de fármacos. Esto debe quedar a criterio del terapeuta en acuerdo con el paciente.
La psicoterapia por su parte, va enfocada en primer lugar a una reducción de la ansiedad. Se le explica a la persona en detalle que esto es totalmente normal, que no es algo peligroso ni “malo” en ningún caso. Después se enfoca en encontrar las razones que generaron la primera crisis y a controlar las siguietes.

En el caso de que la persona sufra del trastorno hace mucho tiempo, se va a enfocar la terapia en por qué y cómo fue que llegó a consultar en este momento y no antes, además de reducir los ataques. De esta manera, se puede visualizar el sentido que tiene para el paciente, el consultar por las crisis de pánico tanto tiempo después.

¿Qué hacer ante un Ataque de Pánico?

Como el ataque está enfocado en el cuerpo, lo que hay que lograr para controlar el miedo es quitar la atención de las emociones y de las sensaciones por ese período de tiempo. Generalmente se usan técnicas de respiración para bajar la frecuencia cardíaca. Pero además de esto, sirve mucho llevar a cabo tareas que distraigan como conversar con alguien, trabajar, contar autos, etc.

Autor: Stefanie Harbst

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