Anhedonia: la incapacidad de experimentar placer en nuestra vida cotidiana

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anhedoniaLa anhedonia es un concepto que hace referencia a un fenómeno psicopatológico que afecta significativamente la calidad de vida de quienes la experimentan. En términos generales, es la incapacidad de experimentar placer, es una restricción que anula la sensación de bienestar y satisfacción relacionada a la ejecución de actividades cotidianas, tales como escuchar música, degustar un plato de comida, hacer deporte, compartir con seres queridos, etc. Por lo tanto, la persona afectada por este síntoma tiende perder el interés y la motivación respecto a la realización de actividades que representan un gran valor para su vida, generándose un deterioro significativo en la frecuencia, continuidad y funcionalidad en la ocupación de estos quehaceres. Por ejemplo: una persona que goza tocando la guitarra durante un periodo prolongado de su vida, pierde de un momento a otro esa sensación de bienestar, declinando la significación positiva que le otorgaba a esa actividad, e interrumpiendo su ejecución sostenidamente a lo largo del tiempo. Por ende, un criterio importante a tomar en cuenta es que la experiencia de insatisfacción surge en relación a la historia personal de acciones, gustos y valores de cada persona en particular.

La ausencia de sensaciones placenteras, puede abarcar la generalidad de nuestra experiencia, viéndose afectada la totalidad de situaciones en las cuales nos desenvolvemos cotidianamente, o bien, puede reducirse a un aspecto concreto de nuestra vida, como el disfrutar de un deporte, o establecer una relación de pareja, por ejemplo.

Según la literatura psiquiátrica, es posible identificar dos tipos:

  • Anhedonia social: relacionada con la falta de interés y satisfacción respecto al contacto y participación en actividades que impliquen un otro, o un grupo de pares. Por ejemplo: salir a fiestas, participar en conversaciones con amigos, realizar dinámicas recreativas.
  • Anhedonia física: relacionada con la incapacidad de experimentar placeres sensorios y viscerales. Por ejemplo: Tener relaciones sexuales, escuchar música, disfrutar de un plato de comida.

¿Cuáles son las causas de la anhedonia?

Es posible especular respecto a las causas biológicas de la anhedonia. Este síntoma surge a partir de una alteración en las estructuras cerebrales relacionadas con el sistema límbico, cuya función principal se relaciona con la aparición de los estados emocionales, como la alegría, el miedo o la rabia.

Esta alteración afecta en la sinapsis inhibiendo la producción de dopamina, hormona – neurotransmisor – que tiene un papel fundamental en la génesis de sensaciones placenteras y satisfactorias.

¿La anhedonia es un trastorno?

La anhedonia no es un trastorno. Sin embargo, es parte de una constelación de signos y síntomas que dan forma a criterios diagnósticos que permiten corroborar la existencia de una enfermedad mental. Por lo tanto, su presencia revela un déficit respecto a la salud mental de una persona.

La anhedonia es considerada uno de los principales síntomas de la depresión, aunque su presencia también es común en la esquizofrenia, y en personas que presentan adicción a las drogas. Sin embargo, también es posible padecer de este síntoma sin la existencia de un trastorno de salud mental a la base.

¿Cuál es su tratamiento?

Como la anhedonia es un síntoma, no se puede – o es muy difícil – tratar directamente. Por lo tanto, es imperativo realizar una evaluación que determine un diagnóstico certero respecto al trastorno que ha causado la aparición de este síntoma.

Una vez realizado el diagnóstico clínico, e identificado la etiología del malestar, es posible dar paso al tratamiento. El uso de psicofármacos y la intervención psicoterapéutica, permiten actuar efectivamente sobre la causa que originó la enfermedad, remitiendo poco a poco la intensidad de los síntomas, y devolviendo a la persona la capacidad de disfrutar de las experiencias y relaciones positivas que le entrega la vida.

Respecto al uso de los psicofármacos, su uso es recomendado solo en aquellos cuadros psicopatológicos que presentan sintomatología severa. Por lo tanto, su administración debe ser frecuentemente supervisada por un médico psiquiatra.

Conclusiones

Es posible afirmar que, en su generalidad todas las personas han vivido situaciones que generan un cierto grado de preocupación y malestar. Frente a estas adversidades es normal presentar reacciones afectivas como la tristeza, o desmotivación que disminuyen en cierto grado y temporalmente la capacidad de disfrutar de la vida. Sin embargo, las cosas parecen tomar un camino diferente, cuando estas dificultades desencadenan en una experiencia de malestar altamente significativa que pone en tensión la historia de vida, metas y proyectos del sujeto, fracturando de esta manera, su sentido de sí mismo sostenido a lo largo del tiempo, emergiendo así, reacciones patológicas sostenidas por un periodo más prolongado de tiempo.

La finalidad de este artículo es concientizar respecto al padecimiento de esta sintomatología, que como mencione anteriormente es considerada uno de los síntomas centrales en el diagnóstico de depresión. Tal dato no debe pasarse por alto, dado que los trastornos del ánimo presentan un alto índice de prevalencia en la población chilena, siendo uno de los principales motivos de consulta en salud mental en la atención primaria de salud.

Autor: Carlos Ignacio Jiménez J.

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