TOC: ¿Cómo abordar el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

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trastorno obsesivo compulsivoEl trastorno obsesivo compulsivo es percibido con frecuencia como uno de los trastornos más difíciles de tratar en terapia, esto debido a la aparente complejidad y extravagancia de los síntomas y además que suele confundirse y/o convivir con otros trastornos como la ansiedad social, la esquizofrenia e incluso la depresión.

A continuación una introducción a dicho trastorno para poder identificarlo bien y poder entenderlo, en caso de que alguno de los lectores haya sido diagnosticado con TOC, crea tenerlo, o conozca a alguien que necesite tratamiento.

¿Cómo es el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

La característica principal del TOC es la ansiedad que lleva de base, la que se refleja en obsesiones o compulsiones. Son comunes los rituales obsesivos tales como lavarse las manos de forma repetitiva, evitar pisar las líneas entre las baldosas, revisar constantemente si la llave del gas está cortada o si las puertas están bien cerradas en la casa. Un buen ejemplo de este tipo de conductas se pueden observar en la película Mejor Imposible, que tiene a Jack Nicholson como protagonista o en el personaje de Sheldon, personaje de la famosa serie The Big Bang Theory.

Las obsesiones incluso pueden no ser acciones físicas con el entorno, sino que también pueden ser ejercicios mentales, como por ejemplo pensar repetitivamente en ciertas palabras o sonidos, o evitar pensar en ciertos temas por que son de carácter inmoral como por ejemplo la sexualidad o el asesinato (lo cual provoca el efecto contrario, que consiste en sobre pensar en esos temas). Pueden existir también temores obsesivos como la idea de poder hacerles daño a los demás o la idea constante de estar ante un daño inminente (una catástrofe por ejemplo).

Si usted tiene alguno de estos síntomas o conoce a alguien que los tenga, lo más probables es que estemos frente a un TOC.

¿Quienes pueden tener TOC?

El trastorno obsesivo compulsivo puede observarse tanto en hombres como en mujeres, de cualquier edad, sin embargo es más frecuente verlo en hombres entre los 15 y 25 aprox. Aparece con más frecuencia en hijos de padres muy sobreprotectores y en miembros de familias muy aglutinadas.

¿Es necesaria la terapia en el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

Si bien una persona puede vivir toda su vida con este trastorno sin sentirlo como un problema, es aconsejable buscar tratamiento cuando los efectos de este se vuelven imposibles de sobrellevar y comienzan a mermar la calidad de vida.

Uno de los efectos más comunes que se pueden observar es la tendencia al aislamiento social, muchas veces provocado por la dificultad de llevar a cabo los rituales en contextos sociales, lo que puede llevar a que la persona deje el trabajo, el colegio o la universidad, con tal de evitar que piensen que es extraño su comportamiento o porque pueden llegar a ser personas con las cuales se es muy difícil convivir o compartir.

El aislamiento lleva muchas veces a la depresión, ya que deja al individuo atrapado en una vida rutinaria y sin contacto con otros, lo que confirma además que el ser humano precisa del contacto social para tener una buena salud mental.

La terapia

Para poder tratar el TOC es necesario que el paciente pueda llegar a comprender el cómo se fue rigidizando a través de los años la sintomatología antes señalada y el cómo su manera de ser juega un rol fundamental en la mantención de esta. Desde mi enfoque terapéutico, pienso el TOC como una consecuencia de altos niveles de angustia y ansiedad, provocados por una percepción de incertidumbre y amenza constante en un mundo que se siente difícil de poder controlar. Es clave por tanto poder encontrar junto al paciente dónde y cómo, aparecen estos altos niveles en su vida diaria y en su historia. Cada paciente con TOC, como cada persona, tiene una historia de vida detrás, por lo tanto una historia única acerca del cómo la necesidad de certeza y la ansiedad que esta produce, se volvieron importantes a la hora de relacionarse con los otros.

Resulta vital, en cuestión, que el paciente en conjunto con el terapeuta puedan hacer un recorrido fidedigno a través de los hechos vitales que den cuenta de su aparición y así comprender su raíz y su funcionamiento.Como señalé anteriormente, los rituales y las obsesiones cumplen una función de dar una sensación de control sobre el entorno. Los síntomas del TOC, por tanto, pueden desaparecer, en la medida que la persona comprenda cómo es que los necesita para no verse abrumado por la incertidumbre. La terapia beneficia en la medida que permite a la persona acogerse, comprenderse, conectarse con la emoción y apropiarse de lo vivido. Una vez logrado esto, se puede dar un gran paso adelante.