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Descubre si eres víctima de una relación tóxica [10 señales claras]

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Si pudiéramos ponerle una lupa a cada relación de pareja que vemos, seguramente, descubriríamos que muchas de ellas entran dentro de la categoría de relaciones tóxicas.

¿Qué es eso que las hace insanas? ¿Por qué, aunque parezcan, no podemos asegurar que sean relaciones de pareja dignas de perdurar en el tiempo?

A continuación, descubrirás si eres víctima de una relación tóxica en 20 señales claras y evidentes que no debes dejar pasar.

1. Tu pareja siempre encuentra algo malo en ti

Nos gusta que nuestra pareja nos valore. De hecho, es muy probable que te hayas enamorado de él o ella por lo especial que te hacía sentir.

Cuando eso deja de pasar el choque es desestabilizador porque empiezas a preguntarte cómo es que pasaste de recibir comentarios de admiración a críticas constantes.

Esto, además, mina tu autoconcepto y autoestima, con lo que es una señal de relación tóxica a la que debes prestar particular atención.

 

2. Tu autoestima se ve maltratada

Si tu pareja hace comentarios que te hacen sentir inseguridad, muy probablemente estés en medio de una relación tóxica.

Presta mucha atención a oraciones del tipo “es que eres un tonto”, “ese vestido te hace ver horrible”, “siempre que intentas algo, lo arruinas”.

Quienes viven este tipo de críticas pueden llegar a experimentar mucha culpa porque creen que, en realidad, son ellos quienes tienen un problema. Lo peor de todo es que cuando esto sucede de forma prolongada en el tiempo, el daño es profundo y cuesta horas de terapia y trabajo propio repararlo.

 

3. Tu pareja intenta controlarte siempre que puede

Si tu pareja cree que siempre debes estar a su lado, hay algo que revisar urgentemente en esa actitud.

Todos merecemos momentos de soledad o de disfrute sin la compañía de nuestra pareja. Esa insistencia en estar siempre juntos, tan valorada al principio de la relación, es también una alerta roja de la actitud controladora que el otro puede tener.

Tu pareja no debe controlar tus horarios, amigos o actividades.

 

 

4. Descuidas tus gustos y aficiones

Si dejas de hacer aquello que es importante para ti, entonces deberías revisar cuál es el motivo.

Si el motivo es no hacer que tu pareja se moleste, la señal de relación tóxica es bastante evidente.

5. Te enamoraste del potencial de persona y no de la persona

La idea de que una persona va a cambiar y de que tú serás la razón de ese cambio es errada y puede llegar a ser muy tóxica debido a todo el esfuerzo que implica intentarlo, pero sobre todo, debido al error de base.

Piensa en lo siguiente: si te enamoraste de alguien, ¿cómo es que entonces quieres cambiarlo? Cuando te enamoraste, lo hiciste de ese tipo de persona en específico, con sus virtudes y aciertos. ¿Para qué cambiarlo?

Si te enamoraste de una persona a la que creas que debes cambiar, entonces debes revisar cómo es que te fijas en los demás. ¿Es algo que haces desde el gusto y el amor legítimo o desde la necesidad?

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Si la mayoría de las conversaciones terminan en problemas, definitivamente, hay varios asuntos que debes revisar en tu relación de pareja.

6. Vives en un estado constante de inseguridad

Si vives permanentemente preocupado o preocupada por lo que tu pareja sienta hacia ti, cuidado, porque hay algo que definitivamente debes revisar en tu autoconfianza.

Dejar en manos del otro el cómo te sientes es un muy arriesgado.

Por otra parte, si la persona te da muestras claras de que no debes confiar en ella, también tienes que prestar atención a cuál es tu propósito en esa relación y a cuánto bienestar te está trayendo.

7. Tu pareja no te escucha

Si tienes esa sensación de que hablas por hablar, tu relación de pareja tiene que revisarse.

Cuando esto sucede se da el caldo de cultivo para la insatisfacción, con lo que, una vez que se acumula, las consecuencias suelen ser muy complejas de abordar.

Si le importas a tu pareja, te escuchará y, aunque esto no implica que deba acceder a todo lo que pides, tendrá la disposición de llegar a acuerdos en los que ambos se beneficien.

8. Las conversaciones importantes terminan en peleas

¿Sientes que no le puedes preguntar o comentar nada importante a tu pareja porque lo que se viene es una pelea?

Este mecanismo de respuesta es nocivo por cuanto te limita de expresarte acerca de aquellos asuntos que te preocupan y que son importantes para ti.

Lo mismo ocurre si eres tú quien fomenta el conflicto en estas circunstancias.

Las parejas sanas están abiertas a la comunicación clara y sin cortapisas. Una conversación importante, lejos de ser un motivo para pelear, es una ocasión para mejorar el nexo que los une y deben ser bien valoradas.

9. Tus amigos y familiares notan agresiones que tú no

Si bien es cierto que tu pareja no tiene por qué caerle bien a todos tus amigos ni familiares, cuando varios de ellos te expresan su preocupación acerca del trato que recibes, es muy probable que estés en medio de una relación tóxica.

A veces, nuestro propio sesgo de estar enamorados, nos impide ver actitudes que otros sí. Son esos actos de violencia disfrazada como reclamos innecesarios, tonos subidos de voz, intentos de control y similares, los que ellos están en capacidad de ver porque ven la relación desde otro punto de vista.

Presta atención a lo que te dicen y, al menos, tómate un tiempo para reflexionar al respecto.

10. Dejas de ser tú para complacer a tu pareja

Mimetizarse con el otro es un grave error que cometen muchas personas con el ánimo de agradar a su pareja o, peor aun, de no “hacerlo” enfadar.

Tal como lo menciona el conocido psicoterapeuta argentino, Walter Riso, en una relación de pareja deberían existir “tus flores, mis flores y nuestras flores”.

Por tanto, pensar en que todo debe hacerse al gusto del otro es una forma de invalidarse y ser infeliz, muy infeliz.

Tal vez no al inicio de la relación cuando el enamoramiento es capaz de solapar tal sentimiento de infelicidad, pero sí cuando la relación avanza y aparece la sensación de haberse perdido una parte importante de la vida propia.

Si esto te sucede, estás en medio de una relación de pareja tóxica.

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