logo chile psicologos

Fono : +56 2 25036366

PASEO BULNES 317 OF. 611, Santiago.
Lunes a Viernes de 9:00 a 21:00 hrs.
Sábados de 9:00 a 14 hrs.

El Suicidio
 

La muerte es algo que nos toca inevitablemente durante el curso de nuestra vida. Lo común es llegar a conocerla por el fallecimiento de un ser querido. Con conocerla me refiero no solamente a tener una aproximación por medio de la reflexión y el pensamiento, sino que a vivir las consecuencias de ésta, a experimentar la pérdida en nuestra propia carne. En este sentido, el suicidio es uno de los modos más crudos y violentos de encontrarse de cara a la muerte. Quien se suicida, o quien intenta hacerlo, tiene muchos motivos para tomar tal decisión, por lo que no existe una causa única que lleve a una persona a decidir terminar con su vida.
 

Al no existir una causa única para el suicidio, también existen muchos modos para concretarlo: algunos son muy planificados, otros son más atribuibles a la impulsividad de quien se suicida. Asimismo, un intento de suicidio, o un suicidio, cambia mucho en sus características según las distintas etapas de la vida.
 

Los motivos y el modo de suicidarse varían entre un adolescente y un adulto mayor, por lo que en psicoterapia es muy relevante a la hora de abordar el tema del suicidio es necesario explorar con rigurosidad cada caso por separado, con énfasis en la particularidad de cada quien.
 

El suicida, como cualquier individuo, tiene una historia personal, una familia, un contexto en el cual se desenvuelve y se encuentra a sí mismo en la interacción con otros y con el mundo. Muchas veces todos estos elementos señalados anteriormente van definiendo un modo de ser, un modo de sentirse, el cual puede caracterizarse por una tendencia o predisposición a la tristeza, la soledad y a una percepción muy negativa de sí; por otra parte, puede lo anterior existir junto a rasgos personales de impulsividad, lo cual va configurando un escenario en el cual la posibilidad del suicidio emerge con fuerza. Del mismo modo, el consumo de alcohol y otras drogas es un factor que suele estar presente entre los suicidas.
 

El hecho de que una persona ya haya llevado a cabo un intento de suicidio es el indicador más significativo para poder prevenir la consecución de éste o para identificar a quienes pueden necesitar ayuda psicoterapéutica. Del mismo modo, hoy en día se observa que los adolescentes están cometiendo más suicidio que en otras épocas, por lo que resulta relevante desde el comienzo de la adolescencia, y durante todo el transcurso de la adultez, el estar atentos ante cambios abruptos del estado de ánimo o con señales que puedan dar cuenta de un riesgo suicida: mensajes con amenazas suicidas o despedidas, autolesiones o un estado de ánimo depresivo y/o eufórico durante un tiempo prolongado.

 

Finalmente, es necesario destacar que en cuanto al suicidio, el suicida no es el único afectado, sino que la experiencia para los familiares suele ser traumática. Esto último puede ser experimentado por la familia de diferentes maneras: con culpa, tristeza, rabia, vergüenza o miedo, y con particulares significaciones personales asociadas a estas emociones. En definitiva, lo violento de la muerte del familiar se configura como una experiencia que puede cambiar para siempre a una persona, quien también podría requerir de un proceso de psicoterapia para superar las secuelas de lo sucedido.

 

Marco Sánchez Vera –
Psicólogo y psicoterapeuta.